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Claromecó: Viajeros en “Kombicleta”, de Argentina a Alaska

21.05.2018 Leída: 1940 veces


Dos jóvenes, Emily Frid de 26 años y Javier Muñiz de 25, llegaron a Claromecó como parte de un derrotero que pretende unir nuestro país con Alaska, en una combi Volkswagen, la “Kombicleta”, la que acondicionaron para poder llevar adelante esta premisa.
Emily y Javier se conocieron mientras estudiaban, y hoy día, los dos son Licenciados en Turismo y Hotelería.
Antes de terminar la carrera, se habían prometido que al finalizarla comenzarían a viajar, por lo que lograron visas de "países amigos" para hacerlo y trabajar. Sin prisa, pretenden llegar hasta Alaska, en un viaje que podría llevarles dos años, pero tampoco se imponen la condición de cumplirlo en ese tiempo, y están relajados disfrutándolo.

En sus paradas, venden postales con fotos tomadas por ellos en distintos viajes realizados, artesanías y comidas para ir solventando los gastos.

La aventura comenzó el domingo 13, cuando salieron de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y pasaron por distintas localidades entre ellas Uribelarrea, San Miguel del Monte, Tandil, Villa Cacique, Barker, Benito Juárez, Tres Arroyos, hasta llegar a Claromecó, destino no elegido al azar, ya que la raíz familiar de Javier es de apellido Zijlstra, colonos de la zona; pudieron ubicar telefónicamente a Bocha, a quien luego visitarían en Tres Arroyos, pero en Claromecó se encontraba Silvina Zijlstra, que al enterarse de la búsqueda fue a conocerlos. Silvina cuenta que de 17 hermanos se desprenden todos los descendientes en Argentina, y es lo que la emparenta con Javier.

De acuerdo a lo que indicaron a LU 24, “será un recorrido hasta el Sur por Ruta 3 y por la 40, intercalando entre Argentina y Chile ya para ir subiendo, y con un primer destino que será el de ir a trabajar un año a Panamá; el objetivo del viaje es recorrer toda América y conocer su cultura, su gente e idiosincrasia”.

Anticiparon a su vez que “fue por el mes de noviembre del 2017, cuando lograron finalmente encontrar el vehículo que deseaban, la combi Volkswagen a la que apodaron Cleta, que tuvieron que reacondicionar toda para poder realizar su sueño, y entre las modificaciones, le levantaron el techo con lo que era la cúpula de una ambulancia y un amigo artista salvadoreño la pintó” a la que se le agregó calefacción por tiro balanceado, alimentado por garrafa, al igual que el anafe que tiene dentro, como el que arman afuera, para cocinar la comida que venderán en el trayecto.

Este domingo amanecieron frente al mar, y se dispusieron a disfrutarlo con mates de por medio. La comunidad de Claromecó fue muy amable con estos simpáticos viajeros, ya que muchos se acercaron para hablar, compartir delicias y presentes; tal es el caso de “Palito” Burgueño, que les acercó un sifón de soda de vidrio, antiguo de la firma fundada por su padre hace 80 años, en el que se puede observar un dibujo que fuera diseñado por Nelly Ferrando de Paz.
Después de Tres Arroyos, es muy probable que vayan a Monte Hermoso, que se lo han recomendado previamente, pero en el transcurso del viaje también se han enterado de otras actividades que quizás los liguen más a esta zona.

Quien desee seguir el viaje, puede hacerlo por Facebook e Instagram: buscando en las redes Kombicleta. Allí irán compartiendo fotos, vivencias y anécdotas, con una breve reseña histórica y geográfica de cada lugar que transiten.