(audio) “A la gente no le alcanza la plata”, afirmó Sebastián Anselmi sobre la caída del servicio de remis
En un dialogo con LU24, Sebastián Anselmi, titular de la agencia Remicar, brindó un panorama detallado sobre la compleja situación que atraviesa el transporte de pasajeros en Tres Arroyos.
Con 28 años al frente de la empresa y 35 de trayectoria de la agencia en la ciudad, Anselmi describió un escenario donde la falta de poder adquisitivo de los vecinos ha impactado directamente en la cantidad de viajes diarios, dejando a las agencias en una posición de subsistencia.
La actividad ha experimentado un retroceso significativo en el volumen de trabajo. Según explicó el empresario mientras se encontraba en viaje de trabajo hacia el aeropuerto de Bahía Blanca, las unidades que antes promediaban 40 viajes diarios hoy apenas alcanzan los 20 o 25.
De una flota total de 30 autos, la demanda actual solo permite que circulen entre 20 y 25 vehículos por jornada, ya que el movimiento se ha vuelto “imposible de sostener” en los niveles habituales.
El factor económico es el eje central de esta crisis. Anselmi fue contundente al señalar que el comportamiento del cliente no responde necesariamente a un cambio de preferencia por otros medios de transporte, sino sencillamente a que “a la gente no le alcanza la plata”. Esta retracción del consumo se suma a una presión constante sobre la estructura de costos.
Aunque actualmente la tarifa se mantiene en $3.500, los propietarios evalúan llevarla a $4.000, un valor que, según admiten, sigue siendo insuficiente para cubrir el aumento de combustibles, repuestos y el mantenimiento especializado que requiere un auto con desgaste intensivo.
En cuanto a la realidad de los choferes, el remís continúa funcionando como un refugio laboral para quienes pierden su empleo y vuelcan sus indemnizaciones en un vehículo.
Sin embargo, para que el sustento familiar sea viable, las jornadas se extienden habitualmente entre las 8 y 12 horas de trabajo, obligando a los conductores a concentrar sus esfuerzos en las “ventanas” de mayor demanda, como la primera mañana y el horario del mediodía, dado que el resto de la jornada la actividad cae drásticamente.
Pese al contexto adverso, Remicar logra mantenerse operativa gracias a su histórica base de clientes corporativos, que incluye cuentas corrientes con empresas del Parque Industrial y dependencias municipales.
La trayectoria y la capacidad de adaptación han sido las claves para que una de las remiserías más elegidas por los tresarroyenses siga brindando servicio, a la espera de una mejora en las condiciones económicas generales que devuelva el dinamismo al sector.