García Cuerva en el Tedeum: “Nadie se salva solo”
El arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, usó una frase de El Eternauta “Nadie se salva solo” en medio de su homilía brindada este lunes en el Tedeum, en la Catedral Metropolitana, ante el Presidente Milei que lo observó desde la primera fila.
Pidió terminar con “la división y la polarización”, habló de la necesidad de unir a cuatro actores “esenciales para la Argentina” y definió:
El del bien común: no como la suma de intereses, sino como la capacidad de una Nación de velar por todos sus hijos.
El actor del diálogo: escuchando, respetando y hablando cordialmente, buscando consenso en la diversidad”.
El actor de la amistad social: basta de arengar la división y la polarización porque ‘nadie se salva solo’ como nos decía el Papa Francisco.
El actor de la esperanza: como un motor interno, anima cotidianamente a tantos los argentinos que todos los días hacen enormes esfuerzos y siguen apostando por un futuro mejor”, finalizó.
