(audio) Mariano Re y el fenómeno cultural – económico del iPhone en el mercado local
En el escenario económico actual, el mercado de la telefonía celular de alta gama demuestra una notable resiliencia, consolidando al dispositivo no solo como un objeto de deseo, sino como una herramienta de trabajo y conectividad indispensable.
Mariano Re, referente con una década de trayectoria en la comercialización de productos Apple, analizó las tendencias de consumo y explicó que, a pesar de los costos elevados, la demanda de estos equipos no ha disminuido debido a la confianza que genera la marca en términos de durabilidad, fluidez de software y calidad de cámara para redes sociales.
Este arraigo tecnológico ha derivado en un verdadero fenómeno cultural, visible especialmente en las adolescentes que celebran sus 15 años. Cada vez es más frecuente que las jóvenes opten por recibir el último modelo de iPhone en lugar de la tradicional fiesta de cumpleaños o el clásico viaje.
Desde la perspectiva económica de las familias, esta elección representa un alivio financiero considerable: mientras que organizar un evento con salón, catering y vestimenta implica un presupuesto sumamente elevado y difícil de calcular, adquirir un dispositivo de la última línea —como el iPhone 17 o el 17 Pro-Max— oscila en un rango de entre 900 y 1500 dólares, una cifra significativamente menor a los costos de una celebración.
Por otra parte, el comportamiento del consumidor respecto a estos dispositivos guarda similitudes con el mercado automotor. El iPhone se ha transformado en una suerte de activo de ahorro debido a su alto poder de reventa en el mercado de usados, ya que no sufre una depreciación abrupta y cotiza en moneda extranjera.
Esta característica ha impulsado la popularidad del denominado “plan canje”, una modalidad que permite a los usuarios entregar su equipo actual como parte de pago para acceder de manera escalonada a modelos superiores.
El principal desafío comercial en el contexto financiero vigente no radica en la falta de interés por parte del público, sino en la mutación de las formas de pago.
Frente a la disminución de las compras al contado, el negocio se concentra en diseñar estrategias de financiación y opciones en cuotas que resulten viables para el bolsillo del comprador, intentando sortear el impacto de las altas tasas de interés para que el valor final del producto no se vuelva inaccesible.