Mundial 2026: España lidera las apuestas, Inglaterra vale más y Argentina acecha- Carlos Ordóñez
A pocos días del inicio del Mundial 2026, las casas de apuestas, los mercados de pases y los modelos matemáticos ya tienen sus favoritos. Lo interesante es que no todos coinciden.
Para las apuestas, el principal candidato es España. Detrás aparecen Francia e Inglaterra. Más atrás se ubican Brasil, Argentina y Portugal.
Traducido a dinero, una apuesta de 100 pesos aproximadamente devuelve:
1. España: entre 520 y 550 pesos.
2. Francia: entre 560 y 600 pesos.
3. Inglaterra: alrededor de 750 pesos.
4. Brasil: cerca de 900 pesos.
5. Argentina: entre 1.000 y 1.100 pesos.
6. Portugal: entre 1.000 y 1.100 pesos.
7. Alemania: alrededor de 1.500 pesos.
8. Países Bajos: entre 2.100 y 2.300 pesos.
9. Bélgica: entre 3.500 y 4.000 pesos.
10. Marruecos: entre 4.000 y 5.000 pesos.
Pero cuando se analiza el valor de mercado de los planteles, el ranking cambia.
Según Transfermarkt, los equipos más valiosos del Mundial son:
1. Inglaterra: 1.700 millones de euros.
2. España: 1.400 millones.
3. Francia: 1.300 millones.
4. Brasil: 1.100 millones.
5. Portugal: 1.000 millones.
6. Argentina: 800 millones.
7. Alemania: 750 millones.
8. Países Bajos: 700 millones.
9. Italia: 700 millones.
10. Bélgica: 550 millones.
Existe además una tercera mirada: los modelos matemáticos.
Firmas como Opta Analyst y Goldman Sachs utilizan millones de datos y simulaciones para proyectar probabilidades. Y allí aparece una diferencia interesante respecto de las apuestas.
Mientras el mercado coloca a Inglaterra por delante de Argentina, los algoritmos suelen ubicar a España, Francia y Argentina como los tres principales candidatos al título.
Así, antes de que empiece el Mundial aparecen tres campeones distintos.
El campeón de las apuestas es España.
El campeón del mercado de pases es Inglaterra.
Y el campeón de los algoritmos suele ser España, aunque con Francia y Argentina muy cerca.
Pero los Mundiales se definen por detalles mínimos.
Hay veces que la pelota pega en el palo y entra.
Y otras veces pega en el palo y sale.
Las apuestas expresan expectativas.
Los mercados ponen precio al talento.
Los algoritmos calculan probabilidades.
Pero cuando empieza el partido, la que decide sigue siendo la pelota.