Buenas noticias para la macro, pero la economía real sigue sin arrancar
Contador Carlos Ordóñez
La semana dejó señales muy positivas para la economía argentina en el frente financiero. La inflación volvió a desacelerarse, la inflación núcleo alcanzó su nivel más bajo de los últimos meses, Standard & Poor’s mejoró la calificación de la deuda argentina y el riesgo país cayó a valores que no se veían desde hace varios años. Como consecuencia, subieron los bonos y las acciones argentinas, mientras que el contexto internacional también ayudó con la baja del petróleo y una menor tensión en Medio Oriente.
Sin embargo, cuando se observa la economía real, el panorama es menos favorable. La industria y la construcción continúan mostrando debilidad, el consumo sigue sin recuperarse plenamente y sectores como el automotor enfrentan un importante exceso de stock por la combinación de una mayor oferta y una demanda que todavía se mantiene cautelosa.
En síntesis, los mercados celebran la mejora de los indicadores macroeconómicos, pero el gran desafío sigue siendo que esos avances se traduzcan en más actividad, más empleo y una mejora concreta en el bolsillo de la gente.