Emotivo último adiós a “Pity” Federico en el Cementerio Municipal
La comunidad de Tres Arroyos se unió este sábado en un masivo y emotivo acompañamiento para despedir los restos de Julio “Pity” Federico, el Jefe de Gabinete municipal cuyo inesperado fallecimiento, ocurrido el viernes por la tarde a los 46 años, dejó una profunda consternación en toda la sociedad.
El sepelio, llevado a cabo en el Cementerio Municipal, se transformó en un reflejo exacto de lo que fue su vida: un espacio de encuentro donde los cargos de la política formal se diluyeron ante el afecto genuino y el reconocimiento a su militancia social.
Desde antes de las 10 horas, una multitud compuesta por vecinos de diferentes barrios de la ciudad, allegados y familiares se concentró para brindar el último adiós al dirigente peronista.
La ceremonia se caracterizó por un clima de absoluto respeto y dolor compartido, evidenciando el enorme vacío que deja un hombre que, desde sus orígenes humildes, hizo de la ayuda al prójimo y de la sencillez su principal bandera, atendiendo siempre a quien lo necesitara tanto en su recordada etapa como concejal como en su reciente rol en el Ejecutivo.
El arco político local se hizo presente de manera unánime para rendirle honores, mostrando una postal de unidad institucional pocas veces vista. Funcionarios del gabinete municipal, profundamente afectados, acompañaron al intendente Pablo Garate en este duro momento.
Asimismo, concejales y referentes de diversos partidos políticos opuestos dejaron de lado las diferencias ideológicas para despedir al compañero de labor legislativa, destacando su capacidad de diálogo y su constante preocupación por el bienestar de los tresarroyenses.
Entre las figuras destacadas que se acercaron a expresar sus condolencias se encontró el exintendente Carlos Sánchez, cuya presencia subrayó el respeto transversal que Federico cosechó a lo largo de su trayectoria.
El último tramo del cortejo en la necrópolis local estuvo marcado por el llanto contenido, los abrazos fraternos y el recuerdo permanente de un trabajador incansable que, al lado de su amigo íntimo Pablo Garate, fue pieza clave en la unidad del justicialismo que recuperó la conducción del municipio, dejando una huella imborrable en la historia de la comunidad.