El mundo ayuda, pero el bolsillo todavía espera – Contador Carlos Ordóñez
La semana dejó una noticia positiva para la economía mundial. La menor tensión en Medio Oriente provocó una baja en el precio internacional del petróleo y el barril Brent volvió a ubicarse por debajo de los 80 dólares. Un petróleo más barato ayuda a reducir presiones inflacionarias y mejora el contexto para las economías emergentes. Sin embargo, el escenario internacional sigue mostrando cautela. Japón continúa elevando gradualmente sus tasas de interés, Brasil mantiene una política monetaria restrictiva y la Reserva Federal de Estados Unidos sigue actuando con prudencia.
En la Argentina, los indicadores financieros continúan mostrando señales favorables. El riesgo país se mantiene cerca de los 430 puntos básicos, uno de los niveles más bajos de los últimos años, mientras la inflación sigue desacelerándose y los salarios comenzaron a recuperar parte del terreno perdido frente a los precios. Al mismo tiempo, la economía empieza a transitar una etapa más desafiante. Durante los últimos meses contó con el fuerte ingreso de dólares de la cosecha gruesa, pero ese impulso comienza a disminuir y el dólar mostró una nueva corrección alcista.
La gran incógnita sigue siendo cuándo la mejora de las variables financieras llegará con mayor fuerza a la economía real. En buena parte del interior productivo todavía cuesta percibir una recuperación contundente. La construcción, el comercio y la generación de empleo privado continúan mostrando señales de debilidad. Los mercados observan una economía más ordenada y un contexto internacional algo más favorable. Sin embargo, para gran parte de la sociedad la recuperación sigue midiéndose en el trabajo, el consumo y el movimiento diario de la actividad económica.
Por ahora, el mundo ayuda. Pero el bolsillo todavía espera.