Por algo se calentó Garate: le dieron un balazo (de goma) en el pie
El pasado miércoles 15, cuando la selección de fútbol de la Argentina le ganó a Inglaterra y recibió su pasaporte a la final, no todo fue color de rosa en Tres Arroyos, porque aparecen los revoltosos de siempre que empañan las ganas de disfrutar que tiene el resto.
Se informó ampliamente sobre un incidente en la segunda cuadra de la Avenida Belgrano. Allí se armó una pelea que protagonizaron jóvenes, algunos de ellos pasados de alcohol.
Cuando la policía los fue a disuadir, se olvidaron de sus diferencias y arremetieron contra los uniformados.
Las noticias del momento, ilustran que en la revuelta, participó “dándole una mano a los policías” el ex comisario y actual secretario de seguridad, el Dr. Juan Eduardo Apolonio, quien tiene algunos conocimientos de deportes de choque y además es atleta. No le fue del todo bien, porque en su buena intención de separar, recibió algunos golpes, que a la postre no significaron demasiado daño para la humanidad del funcionario.
La cosa se puso bastante espesa, y ya la presencia policial no era suficiente. Como un entusiasta más estaba el intendente Pablo Garate, quien se acercó a la trifulca en el momento de mayor éxtasis para intentar persuadir a los que peleaban que depusieran su actitud y volviera todo a la paz. Garate es deportista y practica boxeo, por lo que fue una buena oportunidad para demostrar las actividades del esquive. No lo hizo al ciento por ciento, pero estaba en medio de la batahola cuando los policías estaban en desventaja.
La cosa se puso tan complicada que los uniformados tuvieron que acudir a disparar con balas de goma porque ya estaba incontrolable el escenario.
En ese presente, Garate recibió un balazo de posta de goma en una de sus piernas, lo que fue una herida leve que solo le sirvió para acumular experiencia.
Pasaron los minutos y todo volvió a la normalidad.
Pero el intendente quedó “caliente” por lo que había pasado y por lo que había sucedido la noche del miércoles en Tres Arroyos.
Cuando llegó a su casa, llamó al Gobernador para contarle lo vivido, reclamar que el personal de Caballería no estaba afectado al operativo y de ahí en mas una historia ya conocida y el deseo que este domingo después de la final, todo transcurra en paz y Garate tenga curado el balazo que recibió en el pie.