(audio) La historia detrás de “Café al Corazón” y el Taller Corazones Unidos en Córdoba
La ciudad de Jesús María (Córdoba) celebra el avance de un proyecto que transforma el trabajo de inclusión laboral en la zona. Irene Pozo, directora del Taller Protegido Corazones Unidos, brindó detalles sobre la apertura de “Café al Corazón”, un espacio que promueve la autonomía y la participación activa de personas con discapacidad intelectual.
La iniciativa forma parte de un camino de aprendizaje que la institución transita desde hace casi tres décadas. El taller comenzó su trayectoria hace 28 años en los espacios artesanales del municipio, donde un grupo de jóvenes comenzó a elaborar productos para la venta. Con el impulso de las familias y el apoyo técnico, la producción creció hacia la elaboración de trapos de piso, rejillas y productos gastronómicos.
En 2009, la municipalidad cedió el terreno donde los padres levantaron la sede actual, momento en que la institución se consolidó como una asociación civil privada. Desde el año 2000, el taller abastece a un programa escolar con productos destinados a los desayunos y meriendas, financiando sus operaciones a través de la venta directa de sus producciones.
El lanzamiento de “Café al Corazón” surgió como respuesta a la necesidad de crear nuevas oportunidades de empleo. La propuesta se estructuró a partir de una convocatoria municipal junto a organizaciones dedicadas al desarrollo local, con el objetivo de fortalecer la autosustentabilidad del taller y sumar a más operarios en horarios vespertinos.
Para poner en marcha el emprendimiento, 18 trabajadores con diversas discapacidades cognitivas realizaron un proceso de formación adaptado con el acompañamiento de profesionales de la terapia ocupacional.
Durante la preparación se diseñaron dinámicas específicas para la toma de comandas y la organización de los pedidos sin requerir lectoescritura, logrando que los jóvenes desempeñen tareas de atención al cliente, ordenamiento y mantenimiento del salón. Por motivos de seguridad relacionados con las altas temperaturas de la maquinaria, el rol de barista quedó a cargo de personal técnico externo.
El desarrollo del espacio fue posible gracias al respaldo de la comunidad local. El proyecto resultó el más votado en el Presupuesto Participativo del municipio, lo que facilitó la remodelación del edificio, la instalación de sanitarios adaptados y la adquisición de equipamiento. A este esfuerzo se sumaron aportes de empresas privadas de la región.
El café, inaugurado en el marco de la celebración del Día del Amigo, cuenta con mesas interiores, barras y un área externa acondicionada para los períodos cálidos.
Irene Pozo destacó la cálida recepción del público e invitó a otras instituciones a replicar proyectos similares que impulsen la inclusión laboral mediante acciones concretas en la sociedad.