Fuego y sequía: Advierten que las entidades del campo “deben dejar de mirarse el ombligo”
Los 10 milímetros semanales de lluvia que han caído últimamente no son suficientes para paliar los problemas de stress hídrico de los cultivos de gruesa y tampoco ayudan a combatir los incendios, admitió el presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa ALFA, Juan Ouwerkerk.
“Estamos esperando el agua, y paradójicamente compartimos el sentimiento con la gente inundada y con los pampeanos, que con el bajo régimen de lluvias que tienen habitualmente, tendrán muchos problemas para recuperar los campos que se han quemado, para lo que demorarán no menos de cinco años de buen clima. El productor chico, de subsistencia, es el que más sufre, porque se queda sin entrada. Por eso tiene que intervenir fuertemente el Estado para que esa gente no se vaya del campo; las entidades vinculadas al agro deberían también, en lugar de relatar lo que sucede en esas zonas, organizar alguna campaña para juntar rollos o granos y alimentar a los pocos animales que se han salvado del fuego. Tenemos que dejar de mirarnos el ombligo y pensar en los que la están pasando mal”, sostuvo Ouwerkerk.
Cosecha “flaca”
El dirigente cooperativista advirtió, no obstante, que los tresarroyenses “seguimos viviendo en un lugar privilegiado, con un Parque Industrial en constante desarrollo, múltiples servicios, una ciudad muy pujante. Es un mini paraíso en el que estamos viviendo”. Reconoció, empero, que se viene una cosecha gruesa “flaca”, y la fina “no fue muy buena. No va a ser una crisis terminal, pero se perdió el impulso de la campaña anterior”.