Un día en “El Parquecito”: la solidaridad no descansa

9 febrero, 2017

Un día en “El Parquecito”: la solidaridad no descansa


El comedor El Parquecito mantiene su actividad en el verano, y sigue brindando atención a los chicos, mamás y adultos mayores que se acercan a recibir alimentación en ese tradicional espacio solidario. Ana Schneider aseguró que “tuvimos unas pequeñas vacaciones pero ya se están reincorporando todos, e incluso estamos entregando las viandas que por pedido de asistentes sociales o doctoras, les entregamos a personas de distintos barrios como Villa Italia y la Aceitera. T nosotras, mientras tanto, seguimos trabajando como una familia, disfrutando de lo que hacemos”.
“Para nosotros es importante que vengan las mamás también, que este sea un espacio de unión de las familias, mientras que los chicos juegan, se van llenando las mesas, todos los mediodías son de fiesta en El Parquecito. Y la gente nos apoya muchísimo, y desde el mismo barrio se ha ido rompiendo el mito, esa cosa de tener vergüenza de venir al comedor, porque acá vienen chicos cuyas mamás trabajan desde la mañana muy temprano y cuando llega el mediodía no tienen nada. Vienen familias desde hace 10, 15 años, y las recibimos como el primer día”, aseguró Ana.
Finalmente, aseguró la referente de El Parquecito que “estamos conformando las planillas de actividades de todo el año. Los lunes los tenemos dedicados a la psicóloga y su asistente que acompañan a mamás embarazadas y con chiquitos recién nacidos; martes y jueves, Fines 2; miércoles, computación; martes a jueves, en Balcarce 1670, costura; y este año tendremos un curso de reciclado. Tenemos apoyo escolar, lunes, miércoles y viernes para primaria, y martes y jueves para secundaria, con matemática, inglés y literatura. Ofrecemos deportes con el Instituto 33, los sábados; percusión, este año los martes o miércoles; y una vez por mes, actividades como teatro, pintura, entre otras. Además vamos a tener clases de zumba, con una profesora que se ofreció solidariamente, y como todos los años los festejos de cumpleaños y las vacaciones culturales”, anticipó Schneider.