Un cajero bahiense entregó billetes de 500 por los de 100 y hay quienes no quieren devolverlos
El fin de semana pasado sucedió un hecho inusual en un conocido banco de la ciudad de Bahía Blanca. Varios clientes de la entidad ubicada en la primera cuadra de calle O’Higgins se encontraron con una sorpresa. Durante casi 24 horas, uno de los cuatro cajeros automáticos que allí funcionan expidió billetes de 500 pesos como si fueran de 100. Todos los que pasaron a retirar dinero se llevaban la suma solicitada, pero multiplicada por cinco. Los tickets registraban lo solicitado y no lo verdaderamente entregado.
Según publica el sitio web bahiense La Brújula, el error involuntario (y caro) lo cometió un empleado de la entidad cuando abrió el cajero y distribuyó el efectivo en los distintos “slots”, que son los compartimentos donde se cargan los billetes según la denominación. Donde iban los de 100 colocó los de 500.
Reacciones diversas
Las reacciones de los clientes fueron diversas. Al darse cuenta de que obtenían sumas superiores a las solicitadas, las caras de asombro se multiplicaban. Unos miraban incrédulos pero salían sonrientes. Otros volvieron minutos después a repetir la operación para multiplicar sus ganancias y hacer honor a la “viveza criolla”. Incluso, varios habrían llamado a familiares y amigos para que retiren con sus propias tarjetas de débito.
El lunes, a primera hora, las autoridades del banco descubrieron el error. Sólo una coqueta mujer se acercó voluntariamente a devolver lo que el cajero le había expedido de más. El resto de los clientes fueron llamados uno a uno y fueron invitados a regresar los billetes que no les pertenecían. Hubo personas que decían no haberse dado cuenta. Otras, en cambio, negaron haber sido “beneficiados” involuntariamente. Uno de ellos fue un conocido empresario, que quedó registrado repitiendo la operación casi compulsivamente al descubrir la “falla” del sistema.
El banco hará una presentación judicial. Y aportará los nombres de los “ventajeros”. Todo quedó registrado en el sistema y en las cámaras de seguridad.
FUENTE: La Brújula