El presidente de la Asociación de Profesionales del Hospital admitió dificultades en la guardia
El presidente de la Asociación de Profesionales del Hospital Pirovano, doctor Gustavo Leguizamón, respondió a consideraciones de los paramédicos de ese centro de salud, vertidas a través de una nota al director, y dio detalles de la reunión que la entidad que preside mantuvo en la mañana de este martes, donde según indicó se intentó disuadir a la doctora María José Alvarez para que no presente su renuncia. Leguizamón reconoció que en la situación actual, especialmente vinculada al funcionamiento del sistema de Emergencias y también a la remuneración que se percibe, se hace muy difícil conseguir médicos que quieran atender en la guardia. “Por 200 pesos por hora quizá hay quien prefiere ir a jugar a la pelota, y no estar con las coronarias a full, exponiendo el título y sin apoyo de arriba”, aseguró. Por eso admitió al mismo tiempo que la atención que se brinda, en las consideraciones que describió, “no es por lo que juramos”.
“No todos los profesionales que están en la guardia son parte de nuestra Asociación; pero puntualmente hoy charlamos con una de nuestras compañeras que está muy desgastada por el funcionamiento de la guardia, el maltrato que recibe, la falta de coordinación, lo que hace que se encuentre en lo que llamamos síndrome de burn out o del ‘quemado’. Seguir perdiendo gente en la guardia no es lo mejor para la gente de Tres Arroyos. Pero ella está firme en su idea de renunciar, de irse del sistema”, sostuvo el médico.
“Hay que tener los mejores jugadores”
Leguizamón, quien mencionó que sus propios familiares afiliados a PAMI han recibido siempre atención en el Hospital, advirtió que tanto Emergencias como las salas barriales “son la puerta de entrada al sistema de salud, por eso, según como se atienda y se contenga a la gente, es cómo se ve ese sistema. Es ahí donde tendrían que estar los mejores jugadores, pero es difícil conseguir profesionales capacitados y de buen manejo con la gente, y a raíz de los cambios suscitados en esos servicios, hubo buenos profesionales que se tuvieron que ir o se fueron”.
El presidente de la entidad médica mencionó a los ingresos como parte del problema, aunque advirtió que “no es lo más importante, no ganamos mal, podríamos ganar mejor, pero el funcionamiento, la coordinación, el trabajo en equipo, muchos factores inciden a la hora de trabajar bien o no cuando se está al cuidado de la población. Son 24 horas en las que hay que estar encendido, comer, descansar, atender a la gente, salir en la ambulancia, ir a ver a los pacientes en el piso, coordinar con los demás profesionales y con el equipo de la guardia, los no profesionales, de los cuales también hemos perdido a muchos por los mismos problemas. Yo mismo me los cruzo en otros servicios y es una pena porque se trata de gente muy capacitada que terminó dejando la guardia”.
En este sentido, consideró que “la atención de una guardia por 24 horas es algo que hay que modificar, porque nadie puede estar concentrado durante ese tiempo. En el Municipal de Bahía Blanca eso se modificó. Nadie trabaja más de 12 horas seguidas”.
“No tenemos un técnico que nos tire órdenes”
Respecto de las críticas a la labor de determinados profesionales que figuran en la carta de los paramédicos, Leguizamón reconoció que alguno de los allí mencionados no forma parte de la Asociación, no obstante lo cual admitió que “no se está trabajando en forma coordinada. Por usar términos del fútbol, nos falta un técnico que nos tire órdenes de afuera. A veces es difícil trabajar. Por eso nos hemos planteado que haciendo algunas modificaciones, incluso pidiéndole formalmente al intendente que nos reciba, quizá se pueda mejorar algo. Hay que hacer autocrítica también, porque si bien es cierto que hay gente que acude a la guardia con violencia, también del otro lado hay quienes por tratar de hacer las cosas bien a veces, y otras por hacer de menos, terminan confrontando. Uno tiene que tratar de serenar al paciente, dialogar y después buscar la solución al problema. Pero la nuestra es una sociedad violenta, tenemos que hacer una autocrítica”.