Guardafaunas rescataron y trasladaron a un cisne de cuello negro de la Albufera de Reta
La Secretaría de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Tres Arroyos informa que, los integrantes del cuerpo de Guardafaunas Municipal Eduardo Álvarez y Mauricio Crossatto, realizaron el rescate y posterior traslado de un cisne cuellinegro (Cygnus melancoryphus), también conocido como cisne de cuello negro, desde la Albufera de Reta al Centro de rehabilitación de Fauna Marina Aquarium.
La especie es propia de América del Sur, inconfundible por su cabeza, cuello negro y su cuerpo blanco.
El rescate se pudo concretar gracias al aviso de un vecino que informó que el ejemplar se encontraba en la Albufera del Balneario Reta, y tras constatar que el mismo tenía comprometida el ala, se coordinó su resguardo en el destacamento policial hasta la llegada de los guardafaunas.
Se agradece la ayuda recibida por los efectivos del Destacamento Policial de Reta, y a su vez se recuerda que ante la aparición de alguna especie que requiera de la presencia del cuerpo de guardafaunas llamar al 15409919 (Eduardo Álvarez) – 428054 (Secretaria) o enviar mail a [email protected]
Sobre el Centro de Rehabilitación
El Centro de Rehabilitación de Fauna Marina (CRFM), es una entidad creada para dar marco a las actividades de investigación, educación y protección de medio ambiente. Fue fundada en el año 1994 y es sustentada íntegramente por Aquarium Mar del Plata.
Algunas de sus tareas principales consisten en rescatar, rehabilitar y reinsertar distintas especies (principalmente fauna marina) en su medio natural; llevar a cabo proyectos de investigación científica en el que se apoyan las facultades; responsabilidad educativa y concientización sobre el cuidado del medio ambiente, y protección del medio ambiente y de la fauna.
El centro de rehabilitación funciona como un hospital para animales: Tiene una sala de cirugía, sala de crianza, zona de internación, sector especial para lavar pingüinos y un laboratorio para realizar análisis médicos. Además, cuenta con cinco recintos con piletas para el cuidado de lobos marinos y un espacio con doce compartimientos individuales para aves.
Todos los animales que ingresan reciben un primer examen general, para conocer cuál es su estado de salud. De acuerdo a los resultados de estos análisis, los profesionales deciden cuál es el mejor tratamiento para recuperar a cada uno de los ejemplares enfermos o lastimados, y así lograr que puedan sobrevivir cuando son reintroducidos en su ambiente natural.