Provinciales

Habló con LU 24 Germán Vega, el primer instructor de esquí en silla de ruedas del mundo

15.10.2019 Leída: 157 veces


Germán Vega tiene 46 años, es de La Plata y en el año 2000, decidió irse a vivir a Bariloche, el lugar que lo conectaba con su pasión: la nieve, las montañas y el snowboard. Su vida transcurría en esquiar, trabajar en un local de ropa y salir con sus amigos. Sin embargo, cinco años después de lograr tener la vida que siempre soñó, todo cambió radicalmente, cuando sufrió un grave accidente mientras practicaba snowboard.

La caída le lesionó la dorsal 10 y desde ese momento, Vega no tiene movilidad en la parte inferior de su cuerpo. A pesar de las limitaciones con las que debería enfrentarse, convirtió la tragedia personal en un desafío. Su familia lo llevó a La Plata allí tuvo su rehabilitación y comenzó de a poco a adaptarse a las diferentes circunstancias, pero siempre pensando en volver a Bariloche y a esquiar de nuevo.
En diálogo con LU 24, Vega manifestó que “en un abrir y cerrar de ojos pasé a estar en silla de ruedas por el resto de mi vida. Como todos los cambios inesperados, uno al principio tiene tristeza y no sabe cómo lo va a enfrentar, con actitud y ganas se puede”.
De a poco fue corrigiendo la técnica y terminó a cargo del Área de Discapacidad de la Municipalidad de Bariloche. Sus aspiraciones y logros fueron creciendo. Un día le propusieron ser instructor para el público en general. La idea le gustó y lo emocionó, pero sentía que no podía hacerlo sólo sin antes prepararse.
El hombre manifestó haber vuelto a la nieve para “no perderme ni una temporada”.
Vega tomó un curso en la Asociación Argentina de Instructores de Esquí, Snowboard y Pisteros Socorristas (Aadidess), rindió el examen (su promedio fue 8,91, uno de los más altos de la clase) y se convirtió en el primer instructor de esquí en silla de ruedas del mundo.
Para esquiar, Vega utiliza una silla provista de una sola tabla que le entrega las mismas posibilidades evolutivas que las de un esquiador cualquiera. Con esta premisa se adentró en el universo de la enseñanza para personas sin problemas corporales.

Durante la temporada de invierno que pasó le dedicó tiempo a la enseñanza en la Escuela de Esquí Fire on Ice. Los alumnos interesados se fueron sumando.