Katlauskas libre: su abogada aseguró que lo atacaron a balazos en una casa donde “se vendía droga”

14 noviembre, 2019

Katlauskas libre: su abogada aseguró que lo atacaron a balazos en una casa donde “se vendía droga”

La doctora Patricia Stadler, defensora de Juan Pedro Katlauskas en la causa en la que fue finalmente absuelto tras el veredicto de no culpable decidido por un jurado popular, aseguró a LU 24 que el tresarroyense fue víctima de un ataque a balazos “cuando intentaba recuperar el dinero que puso para comprar droga con fines de venderla, u obtener la droga” y que esa, y no la versión de que perpetró un robo armado en la casa de 9 de Julio al 500, es “la verdad de los hechos”. En este marco, anticipó que estudiará con su pupilo posibles acciones en los fueros penal y civil contra las víctimas, “porque este hombre que ya no es victimario sino víctima, porque pasó preso casi un año, y ambos dijeron que él les vino a robar, en lo que fue claramente un montaje”.

“Katlauskas refirió a la fiscal en la instrucción que él había ido a ese domicilio y había tenido varios encuentros con el señor Matías Rosarios, y que la idea era comprar droga en esa vivienda para posteriormente comenzar a venderla. Esa versión fue descartada por todas las instancias judiciales en las que prosperó la del robo doblemente agravado por su comisión en poblado y banda y por el uso de arma. Hasta que llegamos a la jornada de juicio por jurados y se terminó una versión para ser la verdad de los hechos, y no porque lo digamos Katlauskas o yo sino porque lo determinó el jurado”, sostuvo Stadler.
“Lo que ellos evaluaron no fue sólo la versión de Katlauskas sino también la de su concubina, que trabajaba en ese domicilio y contó detalles de lo que veía, qué se compraba, cuál era el estilo de vida, y hubo detalles determinantes a mi entender: porque cuando se les preguntó por la actividad de las víctimas se nos contestó que estaban desocupados, se nos dijo que proyectaban abrir un restaurante que abrieron en diciembre pasado y luego lo cerraron, y la construcción de una gran pileta en la casa, todos emprendimientos muy grandes cuando en realidad lo que había ahí era un negocio sin habilitar donde se manipulaban alimentos, supuestamente comida vegana, sin publicidad y en un lugar donde a los varones se los hacía pasar y a las mujeres se las atendía en la calle. Sobrevolaba un clima del que todo hacía dudar y pensar. Además la misma empleada habló de frascos con marihuana fraccionada, que se vendía allí y estaban arriba de la sala de música”, argumentó la abogada.
Según Stadler, también desmiente la hipótesis del robo el hecho de que los peritos declararan en el juicio que no encontraron nada desordenado a excepción de un tender tirado en un dormitorio. “No había signos de lucha, y ese mismo funcionario manifestó que las víctimas no les permitieron ingresar a un lugar de la casa. Alegaron que la nena de dos años que estaba en la casa había sido lastimada cuando se leyeron los informes médicos de las dos víctimas y del propio Katlauskas y no refieren nada respecto de esas lesiones, que no existieron. Además se hablaba de tres individuos, a los que nadie vio llegar ni irse, y el Ministerio Público sentó solamente a Katlauskas. Así fue como terminó todo: el jurado decidió que esto no fue un robo”.

8 a 4
La abogada insistió en que “Katlauskas fue a esa casa a recuperar los 184.000 pesos que había entregado para comprar droga, o a que le dieran la droga”, pero descartó que su defendido se vea involucrado en un hecho (la comercialización de estupefacientes) que finalmente no concretó . Y también advirtió que el tresarroyense ahora absuelto nunca reconoció haber llevado un arma (el único delito por el que fue finalmente condenado) y que, por lo contrario, aseguró que ese arma era de las personas domiciliadas en calle 9 de Julio, que a su vez le atribuyeron la propiedad del revolver a Katlauskas.
En este tramo, recordó que a estar de la versión que finalmente aceptó el jurado, Katlauskas fue víctima de un ataque a balazos por parte de un hombre que identificó como “Herrera”, y que le disparó en tres oportunidades.
Con 8 votos contra 4 (se necesitan 10 para condenar), Juan Pedro Katlauskas resultó no culpable para los jurados. Y en este aspecto, su abogada consideró que “se trata de personas legas, a las que en el inicio de las audiencias se les pregunta si son abogados, o si pertenecen a una fuerza de seguridad, y en ese caso no se les permite participar. Y cuando nosotros hablamos con nuestros clientes les hacemos saber cuáles son las reglas: los jurados ven una película, con todos los elementos, toman una decisión y eso es inapelable”.