Hallaron en Pringles restos fósiles de un perezoso de 8.000 a 24.000 años

17 febrero, 2020

Hallaron en Pringles restos fósiles de un perezoso de 8.000 a 24.000 años

En el Paraje La Paloma, en cercanías del cruce de la ruta 85 y la 51, en el distrito de Coronel Pringles, se produjo el hallazgo de restos fósiles que pertenecen a un perezoso de unos 8.000 a 24.000 años de antigüedad.

El descubrimiento fue realizado por un vecino del lugar que en un camino vecinal creyó ver una piedra de gran porte, la que a la postre resultó ser la cabeza del perezoso, por lo que se comunicó inmediatamente con los responsables del Museo La Paloma, que contiene restos de otros animales hallados en la cercanía pero de menor antigüedad.

LU24 entrevistó al museólogo Lucas Tobio, quien relató los hechos y aseguró que un paleontólogo de Bahía Blanca que ya había estado en otra oportunidad certificó la existencia del perezoso. “Estaba en un camino rural, y luego por medio de un paleontólogo de Bahia Blanca pudimos hacer la extracción, es un animal que mide unos cuatro metros y a medida que íbamos haciendo la misma nos dábamos cuanta que està completo”, expresó.

“Estaba muy próximo a la superficie y en un camino por lo que pensábamos que era un animal actual pero resulto un fósil de 24 mil años; cabe aclarar que el camino anteriormente tenía dos metros más de altura y luego con el paso de la maquinaria fue decayendo hasta su actual nivel”, agregó.

“Se extrajo el cráneo, el resto del fósil quedo resguardado, y cuando Cristian vuelva lo sacaremos, y luego se hará la limpieza del mismo, estimamos que para mediados de marzo; hay gente que lo custodia las 24 horas para preservar el lugar, y ahora que comienza el ciclo escolar, la idea es cuando retomemos la actividad poder acercar a los alumnos para que compartan la experiencia; luego de la extracción, se lo debe someter a una limpieza en un depósito que se inauguró en el Museo para poder reconstruirlo antes de exhibirlo. El camino no es de mucho tránsito pero a veces la curiosidad de la gente complica”, sostuvo Tobio.

“La zona de Indio Rico, en el Quequén, es muy rica en elementos fósiles; en esta zona es común hacer un pozo de agua y encontrarlos; parece que el animal ha muerto con el brazo abajo y hay huesos esparcidos por todo el yacimiento, por lo que es difícil determinar en qué posición está el esqueleto”, dijo.

“Tenemos otros fósiles en el museo, y este perezoso era muy común hace 24 mil años pero no era fácil encontrarlo, es el más antiguo aparecido en esta zona. El sentido del museo es comprender el antes, porque existió y por qué dejo de existir y poder proyectar el futuro; los investigadores se preguntan el por qué se extinguieron. También ayuda a comprender el proceso climático”, concluyó.

Fotos: www.elorden.com