La historia de Casa Spenza, un emblema tresarroyense
Con un panorama económico muy distinto al actual comenzó don Julio Spenza la actividad comercial en Tres Arroyos.
En una nota realizada hace algunos meses, se pudo conocer el origen de la emblemática tienda que cerró hace unos días, luego de 60 años de existencia, la tradicional Casa Spenza, por decisión familiar.
Don Julio expresaba en ese momento que luego de su arribo a la ciudad, abrió el comercio en la esquina de Colón y Betolaza, donde hoy funciona el kiosco Acuario, y sostuvo que “en ese momento había 12 tiendas en la ciudad, y yo a los dos meses de trabajo dije que esto no era para mí, lo de vender medias y cosas para mujeres, por lo que fuimos a Mar del Plata con mi señora y un amigo que vendía pulóveres me apoyó, le compré mercadería y llené el negocio, así empecé”.
Luego de dos meses, se decidió a comprar el local lindero, cuyo propietario elevó los costos al doble, pero de igual manera lo adquirió, y, según comentó “ahí hicimos un subsuelo y los escritorios arriba”, local que fue reformado luego con la fachada actual.
“Era muy competidor, tuve hasta quince o veinte empleados, el poder adquisitivo era otro, y con el tiempo, las doce tiendas que había, entre ellas Casa Arteta, Casa Adúriz; quedamos Coco Galilea, nosotros y otra casa de pantalones, nada más”
Luego se dedicó a la actividad inmobiliaria, construyendo unos cincuenta chalets en Claromecó, y después compraron un campo “de casualidad, porque me lo ofrecieron una vez que en vez de venir para Tres Arroyos fui para el lado de Cascallares y después compramos uno lindero, el Maragato frente a la localidad, y arrendamos otro cerca de Bahía, y ahí vino la debacle, porque por un fenómeno meteorológico perdimos 1200 vacas”.
Los locales de Betolaza y el interés de colectivos La Estrella para instalarse en pleno centro
Spenza dijo que los locales sobre calle Betolaza se compraron en un remate y que existió interés de La Estrella, la empresa de colectivos para tener un lugar en pleno centro, “yo quería comprar toda la vuelta al lado de mis locales, pero hubo alguien que ofreció más dinero y no pude hacer la operación, y me quedé con lo que tengo” dijo, en referencia donde funciona actualmente JSH en la segunda cuadra de la arteria mencionada.