Abuso en un campo de Dorrego: condenaron al autor a 4 años de prisión

8 mayo, 2022

Abuso en un campo de Dorrego: condenaron al autor a 4 años de prisión

Un hombre fue sentenciado a prisión por manosear a la hija de su pareja en un establecimiento rural de Coronel Dorrego. En las últimas horas, el juez del Tribunal en lo Criminal N° 1, Hugo Adrián De Rosa, condenó al procesado -no se lo identifica para preservar a la menor- a 4 años de prisión.


En el marco de un juicio abreviado, el hombre fue hallado culpable de los delitos de abuso sexual simple, reiterado, agravado por el aprovechamiento de la situación de convivencia preexistente con una menor de edad.
Previamente, la fiscal Marina Lara y el defensor oficial Augusto Duprat, con la aceptación del detenido, habían acordado la calificación legal y la pena.

Para la acusación quedó probado que la tarde del 3 de noviembre del año pasado, en un galpón de un establecimiento rural del partido de Coronel Dorrego, el sujeto manoseó a su hijastra de 11 años, la obligó a quitarse parte de la ropa y la besó por la fuerza.
El hecho fue descubierto por la madre de la pequeña quien, según denunció, se dirigió hacia un galpón ubicado a unos 100 metros de la casa que ocupaban y sorprendió al acusado sometiendo a la niña.

Describió que le dijo al procesado -estaban en pareja desde hacía 6 meses- que no tenía vergüenza y lo cuestionó, a lo que el acusado le refirió que la víctima “se lo había pedido”.
Sostuvo que llevó de inmediato a la nena a la casa y tomó un cuchillo del cajón, con la intención de enfrentar a su ex.
Relató que se cruzó con el hombre y lo golpeó en la cara, aunque este insistía con que todo era un invento. Finalmente el hombre se retiró del campo.
La mujer se comunicó con la Policía y poco después realizó la denuncia penal.

También señaló que el imputado habría tenido conductas similares con una sobrina, aunque esas situaciones no habían sido judicializadas.
La víctima declaró mediante el sistema de Cámara Gesell y contó que el día de los hechos habían regresado de Tres Arroyos. Describió que en un momento se dirigió al galpón para ver qué estaba haciendo la pareja de su madre y que este le dijo que se sentara en un banco.
Indicó que el acusado le dijo que se levantara el vestido y que ella se negó, aunque el sujeto le contestó que lo hiciera o, de lo contrario, le pegaría.
Posteriormente comentó lo sucedido y señaló que era la primera vez que ocurría, ya que nunca estaba a solas con el procesado.
También relató la forma en que la madre descubrió el abuso, indicando que “le pegó una cachetada y trajo el cuchillo”.
Por último, admitió que se llevaba “más o menos” con el acusado y que no lo quería, aunque “sin tener ningún motivo en particular”.
Pericias y decisión
Una perito psicóloga de la Fiscalía General Departamental sostuvo que no advirtió tendencia a fabular en la menor, así como tampoco halló “la presencia de mecanismos de desmentida, retractación o disociación”.
Señaló también “la presencia de secuelas psicológicas de haber sido víctima de abuso sexual tales como pesadillas, y apego hacia su madre”.
Describió que el relato fue “espontáneo”, manejando un “vocabulario acorde a su edad y expresiones de pudor. Su discurso mantiene lógica y coherencia”.

Consideró además que si bien la víctima no tenía afinidad con el acusado, “no se advierte animosidad para con el mismo, como tampoco se advirtieron presiones externas que pudieran inferir en el relato de los hechos”.
Por todo ello, según publica La Nueva, el juez halló probada la participación del acusado en el abuso imputado y le impuso la pena de prisión efectiva.