Fútbol y violencia de género: tras su propuesta, Torremare se reúne con la AFA
El abogado tresarroyense Guillermo Torremare, copresidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, consideró que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) debe tratar una norma que impida salir a la cancha a aquellos futbolistas o miembros del cuerpo técnico que enfrenten procesos judiciales avanzados en delitos con violencia de género. En los próximos días, el letrado participará de un encuentro con dirigentes de AFA, con la idea de que “la valoración del rendimiento deportivo ceda ante este tipo de situaciones, y tenemos expectativa porque hemos escuchado expresiones de Paula Ojeda, del Departamento de Equidad y Género de la AFA, que van en el mismo sentido de lo que estamos proponiendo”.
![]()
“Argentina tiene una legislación adecuada para sancionar delitos cometidos con violencia de género, y buenas y variadas políticas públicas de prevención y acompañamiento de las víctimas, sin embargo durante el año pasado se asesinó a una mujer cada 34 horas, y por día se presentan más de 350 denuncias, por lo que como no todos los hechos se denuncian, podemos pensar que llegan al doble. El espectáculo futbolístico, por su masividad, tiene una inmejorable fuerza para dar mensajes claros a la sociedad sobre este tema. Y el primero que debe dar es posicionarse con absoluta intolerancia con todas las formas y expresiones de la violencia de género; no permitir ninguna señal de tolerancia para con estos delitos. Y ese posicionamiento debe traducirse, pensamos, en una norma que impida jugar a los deportistas que atraviesan procesos judiciales por delitos con violencia de género, en estados avanzados, no una simple denuncia para no dar lugar a caza de brujas o injusticias”, explicó Torremare a LU 24.
“Esto no implica descalificar el principio de inocencia, ni tampoco convertir a la AFA en un tribunal penal. Pero nuestra propuesta apunta a que las entidades deportivas asuman su responsabilidad institucional y exijan un comportamiento ejemplar a los jugadores, porque no son personas comunes, son ídolos de multitudes que por sus conductas suelen ser generadores de imitación”, completó el abogado.