No ruge, pero aún rasguña- escribe: Omar Eduardo Alonso

18 febrero, 2023

No ruge, pero aún rasguña- escribe: Omar Eduardo Alonso

La Tigra
Que también era conocida como “la esquina vieja” y donde confluían grandes tropas de carretas que hacían aprovisionamiento a los distintos boliches de toda la región y a establecimientos de campo.
Traían mercadería desde Buenos Aires, Tandil y Benito Juárez y proseguían hasta Bahía Blanca.
Lo fatigoso del viaje hacía que muchas veces permanecieran hasta una semana para descansar.
Transportaban de todo, pero especialmente cascos de vino que se consumía a destajo, además de ginebra.
Se cuenta que se detectaban maniobras diversas, como aguar el vino, o sustraerlo creando un mercado negro.
A ella me refiero, a La Tigra, pues el anterior relato de la historia de ese paraje, provocó reacciones diversas que merecen ser contadas.
Fueron varios los mensajes recibidos después de esa crónica, haciendo referencia a situaciones personales vividas en ese lugar y en distintas circunstancias.

Américo Lohin recordó que durante 14 años pasaba por el lugar dos veces por día cuando era responsable de la importante planta de Indio Rico que por entonces pertenecía a Gas del Estado. Reconoce que solamente una vez se detuvo a tomar fotografías cuando ya esa esquina de campo se hallaba en proceso de desaparición.

Rudy Omar Sáiz recordó que a mediados de 1967, hacia las 17 horas y con mucho frío, se detuvo en La Tigra.
Allí fue atendido por el matrimonio Rodríguez-Lalanne, quienes vivían allí desde 1957.
La crónica le hizo recordar que consumió un exquisito emparedado de pan Felipe y jamón, muy poco frecuente de encontrar tan crocante y de esa calidad.

Pablo Thomas, quien tuvo su paso por LU 24 y ahora ocupa la secretaría de relaciones institucionales Facultad de Informática de la Universidad de La Plata, me contó que vivió dos años en ese lugar y atesora una linda historia al respecto.
Recordó la existencia de una balanza pública que estuvo a cargo de su abuelo materno, Rómulo Rodríguez, padre de un goleador de El Nacional de la década del 60.
El futbolista, llamado también Rómulo, era tío de Pablo Thomas.

La señora Elena Fernández también recordó la relación familiar con dicho paraje.

Por su parte Oscar Uzcudun me recordó una historia que en realidad yo la conocía a través del relato de Alberto Deramo.

Don Loreto
En la zona del paraje “El 43”, a poca distancia de La Tigra se encontraban las tierras conocidas como Campo Caride. Anexo un detalle relevado hacia fines de la década del 20 respecto a esa Sucesión.
Loreto Fangio, padre de quien sería campeón mundial repetido de la fórmula uno de automovilismo, siendo joven y menor de edad, dejó su residencia familiar en una pequeña población cercana a Balcarce.
Se conchabó como empleado en dicho Campo Caride y se supone que en alguna ocasión pudo conocer a quien sería su esposa, Herminia Deramo en la esquina de La Tigra.
Debe recordarse que ese lugar era un punto de gran movimiento de tropas y columnas de carros transportando mercaderías y personas.
Lo cierto es que Loreto fue buscado por la policía y restituido a su hogar.
Tiempo después viajaría en villalonga a buscar a doña Herminia para formar familia en Balcarce.
Siendo ya mayor y Juan Manuel ya consagrado mundialmente, Loreto quiso visitar La Tigra.
El campeón mundial lo trajo en un Torino que recorrió la distancia en dos horas, despertando la añoranza de aquel viaje a tracción a sangre efectuado para buscar a su amada.
Como se ve, hay historias. Sólo hay que poner en evidencia un tema para que afloren recuerdos y circunstancias que siempre es interesante recuperar.

Año 3-Nota 152
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