Juan Piscicelli: poca pesca y especies desorientadas por el mar revuelto
Como es tradición, cada nuevo certamen permite analizar cómo se desarrolla la pesca en el concurso, y en esta oportunidad el ictiólogo Juan Piscicelli brindó en dialogo con LU24, un panorama preciso sobre la jornada. “Un poco ventoso el asunto”, resumió al ser consultado, aclarando además que la pesca fue escasa desde temprano.
A pesar de que llegaron piezas a los controles, Piscicelli explicó que el volumen estuvo lejos de lo habitual para este tipo de competencias. Sin embargo, destacó el buen porte de las corvinas que están liderando la clasificación. Mientras dialogábamos, otro control ingresaba con ejemplares nuevos, confirmando que la actividad venía en aumento, aunque sin grandes sobresaltos.
El especialista detalló que predominó el bagre, algo común cuando el mar se encuentra revuelto. “Se esperaba mucho bagre, y cuando pasa esto suele ser la especie dominante”, señaló. En cuanto a los chuchos, que suelen aparecer cuando el concurso contempla premios por pieza mayor o variada, solo se registró uno hasta el momento.
Piscicelli advirtió también que los controles estaban solicitando precaución a quienes montaron carpas o campamentos en la zona, debido a que la pleamar coincidía con el tramo final del concurso y el mar se encontraba “muy alto”. Esa situación, dijo, altera la dinámica de los peces, obligándolos a moverse y modificar sus hábitos.
Qué estaban comiendo las piezas
Hubo diferencias claras según el sector de captura. Las corvinas provenientes de la zona de Claromecó llegaron prácticamente vacías, sin alimento en su interior. En cambio, las que aparecieron desde la bajada de los pescadores hacia el río Quequén mostraban una dieta basada en almeja amarilla, cangrejo topo y algo de almeja navaja.
“El mar está atravesando un disturbio ambiental, y en esas circunstancias los peces suelen refugiarse y dejan de alimentarse”, explicó Piscicelli.
Una corvina negra que sorprendió
A dos horas y media del cierre apareció una corvina negra de buen tamaño, cercana a los 2 kilos. También contenía almejas en su interior, lo que permitió validar la captura sin objeciones.
Consultado sobre si se repetirá este año la buena presencia de corvina negra observada el año pasado, Piscicelli fue cauto: “Si te digo que sí, te miento; si te digo que no, también. Depende de muchos factores, pero siempre puede aparecer una, dos o tres. Todo depende de las condiciones previas al certamen”.
Especies excluidas del concurso
El ictiólogo recordó que tanto el pez guitarra o pez violín como los tiburones están excluidos de la clasificación, por decisión de la comisión directiva y el asesoramiento de profesionales. Se trata de especies vulnerables o en peligro de extinción, por lo que los controles no las levantarán ni las considerarán válidas.
Expectativa hasta el último minuto
Como suele ocurrir, Piscicelli adelantó que el final del concurso puede traer sorpresas: “El último control siempre puede cambiar todo. Ya estamos acostumbrados”, afirmó mientras ingresaban nuevas piezas y la ganchera comenzaba a moverse con mayor actividad.