Garcimuño deja Hacienda y Federico Morales asume el desafío de “administrar en la escasez”
En un gesto de madurez institucional poco frecuente, Sergio Garcimuño y Federico Morales compartieron los micrófonos de LU24 para formalizar el traspaso de la Secretaría de Hacienda. Garcimuño, quien se retira por motivos de salud tras dos años de gestión, estuvo acompañado por Morales, hasta ahora Director de Finanzas, quien tomará las riendas del área a partir de enero.

Una salida marcada por la salud y la responsabilidad
Sergio Garcimuño explicó que, tras un episodio de salud ocurrido meses atrás, acordó con el intendente Pablo Garate continuar hasta el 31 de diciembre para garantizar el cierre del ejercicio anual. “Me voy con la tranquilidad de haber hecho un esfuerzo enorme por mejorar la situación del personal y con números que respaldan la gestión”, afirmó el funcionario saliente, destacando que siempre se manejó con libertad de criterio bajo la confianza del jefe comunal.
El desafío de la nueva gestión
Por su parte, Federico Morales destacó que su paso por el sector privado como auditor y síndico le da una base sólida para lo que viene, aunque reconoció que la gestión pública tiene su propio ritmo y complejidad. Al ser consultado sobre el complejo panorama económico que hereda, el flamante secretario fue contundente: “Administrar en la pobreza es mucho más complejo, pero la planificación está y el presupuesto ha sido acompañado por los concejales”. Morales aseguró que, a pesar de que la situación del país es crítica y la relación con la provincia es difícil, el equipo está preparado para enfrentar escenarios incluso peores.
El Hospital Pirovano en el ojo de la tormenta
Uno de los puntos más críticos de la charla fue la situación del Centro Municipal de Salud. Los funcionarios revelaron que el hospital demandará una inversión de entre 16.000 y 17.000 millones de pesos este año, superando ampliamente los 12.000 millones presupuestados originalmente. Este desfasaje se debe a que muchos vecinos han abandonado las mutuales privadas por la crisis económica, volcándose masivamente a la salud pública, sumado a los altísimos costos de insumos y prótesis.
El debate por las tasas
Garcimuño dejó una advertencia final sobre la percepción de la comunidad respecto al financiamiento local: “El municipio no cobra impuestos, cobra tasas retributivas por servicios que hoy ni siquiera llegan a cubrir su costo”. Subrayó que la gente debe entender que la “sábana es corta” y que el municipio debe priorizar dónde destinar sus fondos para seguir sosteniendo los servicios básicos y la salud.