La Biblioteca Sarmiento cumple 127 años

15 enero, 2026

La Biblioteca Sarmiento cumple 127 años

Este jueves, la Biblioteca Popular Sarmiento, tradicional institución tresarroyense, ubicada en pleno centro de la ciudad, llega a sus 127 años de vida.

Creada inicialmente como dependencia cultural del Centro Recreativo de Comercio, al cerrar esa entidad se independizó a fines del Siglo XIX (1899) y hoy día continúa en su sede de Avenida Moreno 334, por donde pasaron varias generaciones de tresarroyenses, con actividades cotidianas referidas al préstamo de libros, visitas guiadas y la tradicional Feria del Libro del mes de septiembre.

Javier Di Fonzo, con casi 20 años de actividad como bibliotecario en la entidad, narró aspectos de la historia y dijo que “sigue siendo inevitable para toda la comunidad pasar por la Biblioteca, sin importar las edades;  en otros tiempos había quienes venían a investigar para hacer trabajos escolares de manera física, hoy día se hacen de otra forma, pero contamos con el fuerte apoyo de los socios que nos “bancan””.

La necesidad de actualizarse constantemente

Sobre la actualidad, dijo que “ cada día se realizan tareas habituales que requieren mucho trabajo desde lo bibliotecológico, y además es un edificio muy grande, por lo que siempre estamos trabajando, como hace 127 años: hay cuestiones que nos traspasan a todos: todo lo que sea una actualización nos va a atravesar acá en la Biblioteca, por lo que hay que seguir constantemente actualizándose”.

¿Cuál fue el primer libro catalogado?

Ante la pregunta que frecuentemente hacen quienes llegan hasta la sede de la Sarmiento sobre cuál es el primer libro que ingresó al patrimonio cultural, Di Fonzo manifestó: “Hicimos una búsqueda de material histórico y encontramos algo que suele ser la pregunta favorita de los chicos que vienen a las visitas guiadas, que es cuál es el primer libro que tuvo la biblioteca, y en un momento dimos con el libro que tiene escrito en lápiz el número uno, pero no sabemos ciertamente si era el uno de la biblioteca Sarmiento o correspondía al Centro Recreativo de Comercio, que era el que contenía a la Biblioteca, que después se separa porque cierra esa institución: El Viajero Universal, un libro del siglo XVIII, sería el número uno del año 1700 y algo. Es una crónica de varios tomos, que hoy día están expuestos en una vitrina. También hay ciertas joyas, que remiten a la hemeroteca, la colección de diarios y revistas que no hay otra en la ciudad, lo que es una maravilla en sí mismo”.

Más de 60 mil volúmenes catalogados y un número incontable de periódicos en archivo

“Catalogados estamos al borde de los 50 mil libros, pero hay mucho material histórico que excede los 60 mil volúmenes, y no hay número cierto de la cantidad de diarios que se encuentran en el depósito” referenció Javier en otro tramo de la charla con la radio. “Por ejemplo, ejemplares del diario La Nación están desde 1915/1916, y además hay un montón de títulos periodísticos locales, que se publicaron fundamentalmente desde la década del ´40 en el Siglo XX y que luego fueron discontinuándose; eran elementos de debate, quedando luego los diarios La Hora y La Voz del Pueblo, aún vigente”, dijo.

La actualidad en el edificio y lo que más piden los lectores

“Ahora es una cuestión más recreativa la visita y las actividades, pero los socios siguen apoyando. Por el carácter de popular lo que siempre sale más es novela, pero pueden venir a pedir un clásico, la verdad es que en materia temática es muy variado”, sotuvo.

“Hubo una vacante y me presenté, hace casi 20 años”

Sobre su ingreso a la Biblioteca, dijo que en su momento hubo una vacante y presenté mi currículum: hablé con la Comisión de esa época y entré; creo que fue el mundo de la lectura me llevó a este trabajo, ya que nunca pensaba estar en este lugar, pero me inquietaba la variedad y cantidad de temas que me gustan, y acá está todo eso”.

¿En papel o digital?

Consultado Di Fonzo sobre si el mundo digital reemplaza de a poco al mundo de papel, sostuvo: “yo estoy abierto a que siempre todo evoluciona, cambian los hábitos, las formas y lo importante del libro es el contenido, sea en papel o digital pero el libro físico es presencial: vos y su universo y la tecnología tiende a reemplazar los tiempos de poder tomar su tiempo para sentarse y compartir esa relación”

“Creo que por eso el mundo físico del libro da ese tipo de experiencias inolvidables, concluyó”.