Dunamar: Se despertó y tenía 20 extraños en su piscina
Loa versión de Relatos Salvajes acuáticos tuvo lugar este fin de semana en una vivienda de Dunamar. Un vecino, afincado en el lugar desde hace muchos años, tiene la piscina de uso familiar en la parte delantera del predio de su vivienda.
De repente, a la madrugada, despierta por escuchar gritos de jolgorio, natrales en esta época, proveniente de jóvenes que hacen previa en casas particulares antes de salir: Beben, escuchan música y se divierten.
En este caso, la cuestión pasó el límite de la privacidad, cuando el hombre y su esposa despertaron a la madrugada por los ecos de los gritos de jóvenes reunidos en la casa vecina.
Habían dejado el lugar de la reunión e invadieron plenamente la piscina de la casa de al lado.
Ello causó el enojo de los dueños de casa que les pidieron que se retiraran, pero la discusión fue más fuerte con los adultos vecinos, que defendían a la muchachada y le pedían que lo tomaran como una picardía.
Finamente, al decir en el léxico de la juventud, “se picó”. Y se picó mal.