(audio) El “cervezoducto” santafesino: del tanque al vaso sin escalas
En la ciudad de Santa Fe existe un rincón donde la tradición industrial y el placer de una buena bebida se conectan de forma literal a través del aire. Se trata del “cervezoducto”, una estructura de aproximadamente 350 metros de extensión que cruza la calle para unir los tanques de la histórica Cervecería Santa Fe con los grifos del Patio Cervecero ubicado justo enfrente. Según relató Federico Kessler a FM Ilusiones, guía del museo de la planta, este sistema permite que los clientes disfruten de la cerveza como si estuvieran sentados directamente debajo de los tanques de finalización del proceso productivo.

La gran particularidad de este conducto es que transporta la clásica cerveza Santa Fe de barril sin pasteurizar. Al saltearse este procedimiento térmico, la bebida conserva un sabor más intenso y natural, aunque requiere un consumo rápido y una logística de frío impecable. Para combatir las altas temperaturas de la región, la tubería cuenta con una cobertura aislante especial que mantiene el líquido a un grado bajo cero durante todo su trayecto, desembocando en cuatro tanques de mil litros situados en una cámara refrigerada dentro del bar.
Este ícono de la ciudad, inaugurado en 2010 como parte de las celebraciones por el centenario de la fábrica, rinde homenaje al “liso santafesino”, un patrimonio cultural que se sirve preferentemente en vasos lisos de 250 centímetros cúbicos. Este formato no es casual: al ser un recipiente pequeño, permite que la cerveza se consuma antes de que el calor ambiente afecte su temperatura, garantizando que cada trago mantenga la frescura original de la planta.
Para quienes deseen conocer el trasfondo de esta tecnología y la historia de maestros cerveceros como Otto Schneider, el Paseo de la Cervecería ofrece visitas guiadas gratuitas de martes a sábado. El recorrido permite a los visitantes explorar desde el museo con maquinaria de 1912 hasta las áreas de envasado más modernas de Sudamérica, culminando siempre con la degustación de una jarra servida directamente desde el famoso ducto. Los interesados pueden coordinar su visita a través del sitio web oficial o el contacto de WhatsApp del establecimiento.