(audio) Dr. Roberto González: “La detección precoz es la clave en la enfermedad renal”
En el marco del Mes del Riñón, el Dr. Roberto González, nefrólogo a cargo del área de hemodiálisis de la Clínica Hispano, compartió a LU24 una visión alarmante pero necesaria sobre la salud renal actual.
Durante el dialogo, el especialista subrayó que nos encontramos en un punto de inflexión global, donde la cantidad de pacientes que derivan en insuficiencia renal terminal y requieren diálisis está creciendo de manera sostenida.
El mayor peligro de esta patología reside en su naturaleza silenciosa. Según explicó el Dr. González, la enfermedad renal habitualmente no manifiesta síntomas claros hasta que se encuentra en sus estadios finales, lo que vuelve a la prevención y a los controles anuales las únicas herramientas efectivas de defensa. Un simple análisis de sangre y orina, solicitado por un médico de cabecera, es suficiente para detectar cualquier anomalía antes de que el daño sea irreversible.
Aunque el daño suele ser invisible al principio, existen perfiles de pacientes con mayor vulnerabilidad. Aquellas personas que padecen diabetes, obesidad o hipertensión arterial presentan las probabilidades más altas de desarrollar complicaciones crónicas. El riesgo también es significativamente mayor para quienes tienen antecedentes familiares, llegando incluso a duplicarse en comparación con una persona sin dicha herencia.
El doctor instó a la población a prestar atención a señales físicas que, aunque tardías, pueden ser indicadoras de un mal funcionamiento renal. Entre ellas destacó la hinchazón de piernas o tobillos (edema), la necesidad frecuente de orinar durante la noche, la aparición de espuma en la orina o el descubrimiento repentino de presión arterial alta en pacientes que antes no la padecían.
Uno de los puntos más críticos de la conversación fue la advertencia sobre el estilo de vida actual. El Dr. González señaló a los alimentos ultra procesados y al consumo excesivo de sodio como los principales enemigos del riñón. Asimismo, puso especial énfasis en el riesgo de la automedicación, particularmente con los analgésicos, los cuales tienen un efecto tóxico directo sobre el órgano y suelen consumirse sin supervisión profesional ante cualquier molestia cotidiana.
Finalmente, el especialista recordó que el camino hacia una mejor salud renal comienza con decisiones simples: mantenerse en movimiento, evitar el tabaquismo, asegurar una hidratación adecuada y, fundamentalmente, acudir a un control médico anual para “dar una vuelta de página” y evitar que la enfermedad progrese hacia instancias críticas.