A diez años del retiro de un grande

11 agosto, 2015 Leido: 18

A diez años del retiro de un grande

(por Juan José Erramuspe)

Es muy grato para un periodista deportivo cuando una persona, que es una figura destacada del automovilismo nacional y encima de tu pueblo, como es Edgardo Lavari, que es un amigo de muchos años y a través de esa amistad y por sus vinculaciones llegas a conocer y tratar gente muy trascendente como el caso del más grande piloto de automovilismo de los ultimos 30 años, Juan María Traverso.

Es que Traverso y Lavari son dos amigos inseparables y comparten muchas horas del día juntos, por eso tuve la posibilidad de compartir algunos días junto a ellos y en el transcurso de una cena, Juan María recordó lo que fue su retiro del automovilismo. Era una fría mañana de agosto hace 10 años en Olavarría, donde estaba todo previsto para salir a correr su serie, había tenido el día anterior una buena clasificación, el auto ya estaba en marcha buscando la temperatura ideal y esperando que el piloto llegara al box (estaba junto a Lavari y dos o tres allegados más en el motorhome), cuando de repente el Flaco, con el buzo puesto, le manifestó a los presentes que no quería correr más.

Grande, enorme, fue la sorpresa que comenzó a trascender por todo el autódromo la drástica decisión, enseguida se agolparon los periodistas junto a ese micro que tenía la gran noticia: Juan María Traverso abandonaba el automovilismo, algo que ni siquiera había pensado la noche anterior, fuaeasí de repente, “sin meditarlo” dice el Flaco. El encargado de dar la noticia en esa circunstancia fue Lavari, que era una especie de director deportivo del equipo que lideraba Alejandro Urtubey y donde su principal piloto era el Flaco de Ramallo.

Parece mentira ya pasaron 10 años, pero Traverso sigue siendo un verdadero número 1, la gente lo reconoce como tal, un ídolo como pocos, que sigue muy cerca del automovilismo, trabaja para mejorar un alicaído deporte motor en nuestro país y según dice “se necesita que la gente vuelva a los autódromos , que algunas categorías tengan credibilidad y por sobre todas las cosas abaratar costos porque se está tornando imposible poner un auto en pista”, específicamente hablando del Turismo de Carretera.

Habla con la pasión de siempre, poniéndole énfasis a cada palabra tan acreditada como veraz, hombre sencillo y creíble, dándose con sus amigos que no son muchos pero buenos como el mismo dice y fundamentalmente hablando a “calzón quitado” como es su costumbre ante mí que lo escucho con atención, afortunadamente y por su amistad con Lavari muy a menudo tenemos estos encuentros de horas de salidas, charlas y anécdotas.

Me preguntó por Tres Arroyos, recordó aquella carrera mano a mano con Lavari en la Top Race (donde el Flaco no quiso ni rozarlo al Loco porque la gente de allí “si lo tocaba me mataba”), recordó al Mono Beguerie, a Rosendo Pedro y hasta el paso por nuestra ciudad de algún Gran Premio de TC.

No todos los días se dan estas cosas, es cierto, pero el popular Loco Lavari cada vez que ando de visita por su casa siempre me depara estas lindas sorpresas, claro que el compañero de andanzas siempre es el mismo, dos amigos entrañables, dos hombres con algo en común, buena gente y muy queridos vayas donde vayas…y justo caigo yo, a los 10 años del retiro del automovilismo de Juan María Traverso, que hoy por hoy sigue siendo el rey.