Advertencia y rechazo de productores a los cambios en la Ley de Semillas

22 enero, 2024

Advertencia y rechazo de productores a los cambios en la Ley de Semillas

“Está pasando desapercibido un artículo de la Ley Ómnibus que puede cambiar las condiciones estructurales de la producción agrícola en Argentina, y no precisamente para bien”. Esta advertencia de Juan O”Farrell, coordinador del área de Recursos Naturales de Fundar -una organización dedicada al estudio a la investigación y diseño de políticas públicas en el país- llegó hace pocos días, mientras las miradas estaban puestas en otro abanico de temas y urgencias que abarca el proyecto debatido en el plenario de comisiones de Diputados.

El tema no es menor porque toca una parte siempre sensible del sistema productivo argentino: la propiedad intelectual de las semillas y una potencial nueva posición con más poder de entidades que desarrollan y registran nuevas semillas.
En el proyecto de ley, la Sección II sobre “Adhesión a Convención”, en su artículo 241 propone que Argentina adhiera “a la Convención Internacional sobre la Protección de Nuevas Variedades Vegetales (UPOV) Acta 1991 “, ya que en el presente, el país se encuentra adherido a UPOV Acta 1978.

Conocido el rumbo propuesto por el Gobierno nacional, a fines de la semana pasada, las entidades del campo plantaron posición. En un comunicado conjunto, Federación Agraria Argentina (FAA), Sociedad Rural (SRA) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) consideraron “inoportuna” la inclusión del tema en la ley, y advirtieron que la adhesión al nuevo esquema “implica la pérdida del derecho de uso propio por parte de los agricultores y la mayor extensión de los derechos de los obtentores” , es decir, esas entidades que desarrollan y registran nuevas semillas.

UPOV –explica O”Farrell- es la Unión Internacional para la Protección de Nuevas Variedades de Plantas , un organismo con sede en Ginebra, cuyas convenciones fueron reformadas en 1972, 1978 y 1991. Argentina está adherida a UPOV 78. “UPOV 91 amplía y fortalece los derechos de los obtentores, limita el privilegio del agricultor y la excepción del fitomejorador” , precisa, y advierte que, por el nivel de protección que otorga, muchos la igualan a las condiciones de un sistema de patentes.

“La Federación Agraria viene hace años planteando varios puntos, como el uso propio de la semilla y que el pago de la tecnología de Monsanto sea únicamente en la bolsa, sin aceptar el pago de regalías por uso de la tecnología , que es lo que quieren lograr los semilleros que están en UPOV 91. Por eso es la oposición a que se modifique la Ley de Semillas”, explicó a NORTE Martín Spada, productor chaqueño y síndico titular de la FAA.

Así, consideró que “es perjudicial” una reforma que suponga el pago de regalías a semilleros, junto con “todo lo que implique agregar costos a un sector que ya tributa mucho”.