Advierten sobre el peligro en los hábitos alimenticios actuales de los niños
El prestigioso médico pediatra gastroenterólogo, Dr. Eduardo Cueto Rúa, dialogó esta mañana con BUS 24 y alertó acerca de los hábitos de consumo en la alimentación de los más pequeños.

“La industria alimenticia comenzó a desarrollar cosas crocantes, saladas y dulces, y ya no le importa si la gente se muere de obesidad, de hipertensión o de diabetes, porque esto es un tema comercial. En cuanto al tamaño, la máxima expresión son las galletitas Oreo con partes blandas y duras que de un bocado te devoras el paquete prácticamente. Son profesionales del arte de degustar el alimento, para que la persona tenga una adicción. Todo está pensado. A lo largo de 20 años se han hecho cosas dulces y saladas para que vos tengas placer”, advirtió.
Cueto Rúa mencionó que realizó con su equipo “un estudio con 1144 chicos en 4 meses en todo el país y tenemos que tener un 10 por ciento de la población con sobrepeso y obesidad y tenemos 37. La enfermedad es un negocio, y nosotros tenemos en el Hospital de Niños de La Plata, 360 chicos con hígado graso que están en la sala de espera comiendo palitos de maíz y tomando coca cola, y la madre con un paquete de papitas para cuando los termine, eso es criminal. La gente tiene que saber que las papitas, los palitos de maíz, y la coca-cola le matan el hijo”.
El profesional de la salud, es creador además de la Asociación Celíaca Argentina y comentó que “la palabra ‘Sin TACC’ la escribí a los 22 años como alumno y tengo 72. La gente cree que apareció de la nada, la escribí yo y le dije a una madre que la difunda para que la gente identifique los alimentos que son para celíacos. Hay un negocio inmoral en la celiaquía, la ley convirtió la mescla de harina de arroz, de maíz y de mandioca, que mesclada al momento de la obra social, la cubre y se convierte en un remedio, pero por separado ya existían pero así no la cubrían. Entonces al tener un costo elevado la medicaciones, los celiacos para el sistema son los enfermos crónicos y así seguramente estos pacientes no obtienen oportunidades laborales. Eso quiere decir que los médicos laboralistas que nunca ven un accidente consumado, leen la enfermedad cuando aparece un enfermo celíaco y le dice al empleador… este es un clavo. No lo ingreses y tal vez son deportistas y acá son enfermos crónicos incurables. Por eso, fundé la Asociación Celiaca. La industria alimentaria es un negocio”, concluyó.