(audio) Damián González consolida la expansión de “DG Pastas” en la región
La fábrica de pastas artesanales “DG Pastas”, liderada por Damián González, continúa consolidando su crecimiento en el sur de la provincia de Buenos Aires.
Con su centro de producción ubicado en Gonzales Chaves, la firma no solo abastece a su localidad de origen, sino que ha logrado tejer una red de distribución que llega a San Cayetano y, desde hace cuatro meses, a Tres Arroyos.
En nuestra ciudad, el local ubicado en Lucio V. López 1086 ha tenido una excelente recepción, al punto de que ya proyectan la apertura de una nueva sucursal en la zona céntrica para estar más cerca de los vecinos, sin descuidar su actual punto de venta.
El éxito del emprendimiento radica en la calidad de sus materias primas y en la constante evolución de su carta. Aunque comenzaron con los clásicos de la mesa familiar como tallarines, ravioles y sorrentinos, la demanda de los clientes los llevó a incorporar opciones más elaboradas como lasañas, canelones, pizzas listas para el horno, salsas y postres para el mate.
En este desarrollo culinario, González destaca el rol fundamental de Azul, su compañera de trabajo con experiencia en el sector gastronómico, cuyo empuje y mano en la cocina han sido claves para elevar la propuesta diaria del negocio.
Además de la venta al público en sus locales, “DG Pastas” funciona como un importante proveedor mayorista que abastece a unos cuarenta comercios de la región. La filosofía comercial de la marca busca que los almacenes de barrio puedan ofrecer el producto exactamente al mismo precio que en las sucursales oficiales, facilitando el acceso a los vecinos a través de un sistema de reparto por WhatsApp (2983-554979) coordinado por su propio preventista en la calle.
El local mantiene sus puertas abiertas de lunes a lunes, en doble turno de 9:30 a 13:30 y de 17:30 a 21:30 horas.
Más allá del éxito comercial, la marca se destaca por su empatía ante la compleja situación económica actual. Damián González y su equipo colaboran activamente con donaciones de mercadería y apoyo publicitario a clubes de barrio y comedores comunitarios.
Asimismo, implementaron una iniciativa solidaria diaria en su local: el pan sobrante de la jornada se coloca en una canasta en la vereda para que cualquier persona que lo necesite pueda retirarlo de manera gratuita, buscando devolverle a la comunidad un poco del apoyo que reciben día a día.