(audio) El sello de los Hernández: el Frigorífico retoma su historia con la mística de su receta familiar
La ciudad de Tres Arroyos vive una jornada cargada de nostalgia y optimismo con la esperada reactivación del Frigorífico Anselmo. Tras un período de inactividad que marcó profundamente a la comunidad y a sus trabajadores, las puertas volvieron a abrirse bajo un clima de gran expectativa. Esteban Hernández, referente de la tradicional familia y responsable de la elaboración con 35 años de trayectoria en la planta, describió a LU24 la vuelta al trabajo como una alegría inmensa, no solo para quienes forman parte de la empresa, sino para toda la región que reconoce en esta firma un símbolo de identidad local.
El regreso estuvo marcado por la presencia de vecinos que, desde temprano, formaron filas en la calle para reencontrarse con los productos de la casa. El gran protagonista de este relanzamiento fue, sin dudas, la famosa mortadela de Anselmo. Considerada por muchos como la “fórmula secreta” de la industria chacinera local, este producto de cerdo destaca por un aroma y sabor únicos que han trascendido fronteras, llegando incluso al exterior de la mano de viajeros que hacen una parada obligatoria en la planta para abastecerse. Hernández enfatizó que, si bien él lidera el proceso, la consistencia del sabor es el resultado de un esfuerzo colectivo de un gran equipo de trabajo.
Más allá de la mística de sus fiambres, la planta reinicia sus operaciones con una capacidad logística de alcance nacional. Gracias a su habilitación de tránsito federal por parte del SENASA, el frigorífico proyecta distribuir carnes y subproductos hacia la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y diversos puntos de la Patagonia. Una de las mayores fortalezas de la infraestructura de Anselmo es la convivencia de tres mataderos independientes para la faena de vacunos, porcinos y ovinos, una característica poco frecuente en la industria que le otorga una versatilidad operativa envidiable.
Con la producción de chacinados frescos y morcillas ya en marcha, y la próxima incorporación de la línea de productos secos, el frigorífico inicia esta nueva etapa con la mirada puesta en el futuro. El entusiasmo del personal y la respuesta inmediata del público confirman que la marca Anselmo sigue vigente en el corazón de los consumidores, consolidándose nuevamente como un motor económico y emocional para la comunidad tresarroyense.