(audio) Franco de Francesco y el fuerte impacto que el fútbol ejerce sobre el sistema cardiovascular

8 julio, 2026

(audio) Franco de Francesco y el fuerte impacto que el fútbol ejerce sobre el sistema cardiovascular

El triunfo de la Selección Argentina frente a Egipto no solo dejó festejos, sino también una ola de comentarios en redes sociales sobre el sufrimiento físico que implican estos encuentros decisivos.

La clásica frase “un partido para el infarto” cobró un sentido literal tras conocerse el caso de un hincha en Tandil que sufrió un evento cardíaco durante la transmisión. Para comprender qué ocurre en el organismo en esos momentos de máxima tensión, el médico cardiólogo Franco de Francesco explicó el fuerte impacto que el fútbol ejerce sobre el sistema cardiovascular.

Según el especialista, la experiencia de mirar un partido de alta intensidad desde el sillón puede elevar la frecuencia cardíaca de los 70 latidos por minuto habituales hasta los 140, un nivel similar al de los propios futbolistas en la cancha.

Esto ocurre porque el cerebro no distingue entre una amenaza física real y el estrés de un córner decisivo, activando una descarga masiva de adrenalina y cortisol. Como consecuencia directa, los vasos sanguíneos se contraen, la presión arterial sube y las pupilas se dilatan, dejando a las personas exhaustas al finalizar el encuentro, con una sensación de fatiga similar a la de haber corrido una media maratón.

Sin embargo, el profesional llevó tranquilidad a los hinchas jóvenes y sanos, aclarando que una persona de 25 o 29 años sin antecedentes no corre riesgo de sufrir un infarto por la emoción del juego. El verdadero peligro radica en aquellos que poseen factores de riesgo preexistentes como hipertensión, diabetes, sobrepeso o falta de controles médicos.

En estos casos, la adrenalina del partido actúa como una prueba de esfuerzo natural que puede enmascarar o hacer debutar una enfermedad coronaria oculta. Por este motivo, el especialista recomendó poner la atención y el cuidado en los familiares mayores o con patologías previas que viven el juego con igual intensidad.

Para mitigar estos efectos y cuidar la salud, se aconseja desdramatizar la situación recordando que se trata de un juego y evitar “combustibles negativos” como el café, el cigarrillo, el exceso de alcohol y las comidas pesadas antes del partido.

Asimismo, el cardiólogo sugirió mantenerse en movimiento durante el entretiempo, caminar un poco, tomar agua y aprovechar el grito de gol como un mecanismo saludable para descargar la tensión acumulada.

Finalmente, en el plano profesional, el Dr. De Francesco anticipó su participación en el próximo Congreso de Cardiometabolismo de la Sociedad Argentina de Cardiología en Córdoba.

Allí disertará sobre mecánica vascular y el uso de la cardioimpedancia para optimizar los tratamientos de hipertensión, además de competir por un premio científico gracias a la presentación de un caso clínico derivado de su tesis de maestría, enfocado en las fluctuaciones hemodinámicas de pacientes con sobrepeso.