Ouwerkerk y las buenas perspectivas para la campaña de cultivos de fina (audio)
Juan Ouwerkerk , presidente de la Cooperativa Alfa, analizó la actualidad del sector agropecuario regional y trazó un panorama alentador, aunque condicionado por los costos y el clima, de cara a la campaña de cultivos de fina.
Actualmente, las labores de siembra de trigo y cebada avanzan a un ritmo intermitente. Esto se debe a que la cosecha de la campaña gruesa aún no ha concluido del todo y a que los recurrentes chaparrones, sumados a la falta de sol, generan un exceso de humedad que demora el oreo de los lotes.
Sin embargo, este factor meteorológico tiene una contrapartida sumamente positiva: a diferencia de años anteriores en los que se sembraba “en seco”, esta temporada los perfiles del suelo se encuentran con una excelente reserva hídrica, lo que genera muy buenas expectativas y un escenario vital para el arranque de los cultivos.
En cuanto a la cebada, el dirigente cooperativo señaló que se está sembrando en buena cantidad, tanto bajo la modalidad forrajera —que cuenta hoy con mercados abiertos y fluidos para los negocios— como maltera mediante convenios. Por el lado del trigo, la gran preocupación inicial pasaba por el elevado costo de los fertilizantes, muy influenciados por los conflictos geopolíticos globales, que hacían que los márgenes brutos proyectados hace un mes y medio fueran extremadamente riesgosos.
Si bien la rentabilidad actual sigue siendo ajustada, el panorama mejoró en las últimas semanas gracias a una leve baja en el precio de los insumos y a una pequeña recuperación en las cotizaciones de los granos. El sector permanece expectante a que la urea, insumo clave para los próximos meses, continúe en descenso para mejorar la ecuación económica del productor.
Al hacer un balance sobre el cierre de la cosecha de soja y maíz, Ouwerkerk explicó que, a diferencia de la “súper cosecha” récord que se vivió a nivel nacional, la realidad en el distrito de Tres Arroyos fue muy dispar. La fuerte sequía registrada durante enero y principios de febrero recortó el potencial de excelencia de la región, provocando que los rindes finales dependieran exclusivamente de la fortuna de haber recibido algún chaparrón local.
De todas formas, aclaró que en el balance general la cosecha no fue mala e incluso superó las expectativas iniciales tras el golpe del verano.
Finalmente, de cara a los meses venideros, el titular de la Cooperativa Alfa anticipó que los pronósticos apuntan a un año influenciado por el fenómeno de “El Niño”, con precipitaciones estimadas por encima de lo normal y un invierno que se proyecta muy frío.
Ouwerkerk concluyó enfatizando la trascendencia de lograr un gran volumen de producción en la fina, ya que una buena cosecha activa un círculo virtuoso que moviliza de manera inmediata a camioneros, acopios, gomerías y comercios, acelerando la rueda económica de toda la comunidad regional.