(audio y video) La emocionante historia de Luciano Moran y su padre en Estados Unidos durante el Mundial

30 junio, 2026

(audio y video) La emocionante historia de Luciano Moran y su padre en Estados Unidos durante el Mundial

El regreso de los hinchas que viajaron a Estados Unidos para alentar a la Selección Argentina en la fase de grupos empieza a dejar historias que trascienden lo estrictamente deportivo. Entre ellas se destaca la de Luciano Morán, un comunicador de nuestra ciudad que transformó su primera experiencia arriba de un avión en un profundo viaje de reencuentro y sanación junto a su padre.

La iniciativa nació del propio progenitor de Luciano, quien durante toda su vida laboral estuvo ligado a la organización de viajes de Roberto Bottino, el histórico dirigente del club Huracán. Tras años de armar valijas ajenas y con el viejo anhelo de vivir una Copa del Mundo en primera persona, le propuso la aventura a su hijo.

Luciano no dudó en alentarlo y sumarse, entendiendo que el destino les ponía por delante la oportunidad perfecta para reencontrarse y dejar atrás el dolor familiar por el fallecimiento de su madre, quien batalló durante quince años contra el Parkinson.

A través de la agencia Modo Vuela, y con la ayuda de profesionales locales para destrabar el engorroso trámite de la visa, padre e hijo armaron un itinerario de quince días que incluyó el masivo debut de Argentina en Kansas, los dos partidos posteriores en Dallas y una escala de descanso en las playas de Cancún, México.

Más allá del invicto y el juego solidario que transmite el equipo de Scaloni dentro de la cancha, Morán resaltó la increíble comunión que se vivió en las tribunas y en las calles norteamericanas.

Desde la sorpresa de los ciudadanos de Kansas ante el despliegue de ochenta mil argentinos, pasando por un banderazo inolvidable donde los propios bomberos locales terminaron cantando y saltando a la par de la hinchada, hasta el inesperado cruce con otros vecinos de Tres Arroyos en pleno suelo estadounidense.

Para este vecino, la experiencia superó cualquier expectativa futbolística previa.

Entre la emoción compartida, las videollamadas constantes con su hermana en Neuquén y las repetidas frases de incredulidad compartidas con su padre al verse en las tribunas, el viaje se convirtió en un recordatorio de la importancia de frenar la rutina laboral para conectar con los afectos y atesorar momentos que quedan grabados para toda la vida.