(audio) La lluvia trajo alivio para la soja y buenas perspectivas para la próxima campaña de fina
Tras un periodo de marcado déficit hídrico que se extendía desde el mes de diciembre, el sector agropecuario regional recibió con optimismo las recientes precipitaciones, las cuales alcanzaron registros destacados de entre 120 y 150 milímetros. Sebastián Tubía, analizó en dialogo con LU24 el impacto de este fenómeno climático destacando que, si bien el exceso de agua genera cierta preocupación por posibles anegamientos puntuales, el balance general es sumamente positivo para la producción local.
El principal beneficio de este frente de tormentas recae sobre los cultivos de soja y las pasturas, que necesitaban imperiosamente la humedad para consolidar su desarrollo.
En contrapartida, Tubía señaló que para el girasol el auxilio llegó algo tarde en términos generales, aunque todavía podría favorecer a algunos lotes de siembra tardía. Asimismo, estas lluvias de marzo —un mes caracterizado por su inestabilidad en los últimos años— resultan estratégicas para la futura campaña de fina, ya que permiten comenzar a acumular reservas de agua en el perfil del suelo.
Con el antecedente de un año pasado que acompañó con excelentes rindes, especialmente en la cosecha de fina, el optimismo se renueva entre los productores.
La expectativa ahora se centra en que las condiciones climáticas continúen siendo favorables durante el resto de la semana, permitiendo que el esfuerzo invertido en el campo se traduzca en una cosecha gratificante para todo el sector.