(audio) Machiavelli: Monte Hermoso, un restaurant y la historia de las vicepresidentas

8 enero, 2026

(audio) Machiavelli: Monte Hermoso, un restaurant y la historia de las vicepresidentas

El periodista Néstor Machiavelli habló con LU 24 y relató una historia vinculada con las mujeres que ejercieron cargos políticos en Argentina, y pasaron por Monte Hermoso.

Isabel Perón, Cristina Kirchner y Victoria Villaruel forman parte del relato que brindó a la radio, enmarcado en un popular restaurante gourmet de mariscos, por el que pasaron también otros famosos, como Susana Giménez y Monzón, Sandro y Palito Ortega.

“Hace muchos años había escuchado que Isabel había estado en Monte Hermoso y desde hace poco pude saber que había estado comiendo en un restaurant de mariscos sensacional, y da la casualidad que eligieron Monte Hermoso Cristina Fernández de Kirchner y ahora Victoria Villaruel”.

Inició su relato con una postal sobre “Isabelita” mencionando que pude confirmar a través de los descendientes del cocinero de ese restaurant que “llegó a ese lugar acompañada por el Brigadier Lacabanne, que ella había designado interventor en Borgward en el ´75  y que tal vez se sumó a esa tenida gastronómica el Almirante Massera, en una fecha cercana al 24 de marzo de 1976 cuando la entonces presidenta fue derrocada por la dictadura cívico-militar.

Según explicó, “llegaron, bajaron junto a los guardaespaldas que revisaron el lugar de una manera prepotente, por lo que el dueño les advirtió que “si vienen a querer entrar de prepo vayan a comer a otro restaurant” pero ahí intercedio Isabel, quien seguramente sabía de este hombre, había sido chef personal de Perón en Olivos, y decía siempre Bautista, que “nunca los vi comer juntos , y que el plato preferido del líder eran las milanesas con puré”.

“El se vino a Monte Hermoso y su casa se transformó en un restaurant gourmet, con la experiencia de Bautista en hoteles internacionales, porque era anarquista y en la Guerra Civil Española se fue a Túnez y luego llegó a Argentina”.

“No era un lugar muy grande, tenía pocas mesas”,  cerró en el 2000, cuando murió el matrimonio, y sus hijos, en el lugar hicieron un edificio de seis pisos que se llama “Vicenta”, en honor a la mujer del chef.

Finalmente, dijo que “la cocina con la que hizo todas las paellas, era Istilart, que fue restaurada por una persona a la que fueron a buscar a Tres Arroyos y la tienen en un lugar muy importante de la casa”.

“Tengo un gran afecto por Tres Arroyos cuando trabajé en el canal, y siempre los recuerdo”, finalizó.