(audio)Medio Oriente sacude a los mercados mientras la economía argentina enfrenta su verdadero desafío – Carlos Ordóñez
Cuando los mercados comenzaban a concentrarse nuevamente en la baja de la inflación, las tasas de interés y la recuperación económica, la geopolítica volvió a ocupar el centro de la escena.
La tensión entre Estados Unidos e Irán escaló otra vez luego del endurecimiento de la postura del presidente Donald Trump. Durante la madrugada, Irán respondió con ataques sobre bases militares estadounidenses en la región del Golfo, reavivando la incertidumbre internacional.
La reacción fue inmediata. El petróleo Brent, referencia para la Argentina, volvió a ubicarse cerca de los 80 dólares por barril, mientras las principales bolsas del mundo operaban en baja. La preocupación no es casual: por el estrecho de Ormuz circula cerca del 20% del petróleo que consume el planeta, por lo que cualquier amenaza sobre esa ruta estratégica repercute rápidamente sobre el precio del crudo y alimenta el temor a una nueva presión inflacionaria global.
Para la Argentina, este escenario presenta dos caras. Un petróleo más caro puede favorecer a Vaca Muerta y al sector energético, pero también puede trasladarse a mayores costos de transporte, logística y producción.
Mientras tanto, la economía local continúa mostrando indicadores alentadores. El riesgo país volvió a acercarse a los 400 puntos básicos, el nivel más bajo desde 2018; la inflación mantiene una tendencia descendente, las cuentas públicas continúan equilibradas y el mercado cambiario exhibe una estabilidad muy superior a la de un año atrás.
Son señales positivas que mejoran la confianza de los mercados. Sin embargo, comienza ahora la etapa más desafiante: que esa mejora macroeconómica llegue a la economía real. El objetivo ya no es solo bajar la inflación, sino recuperar el poder adquisitivo de los salarios, reactivar el consumo, impulsar la inversión y generar más empleo.
Y para terminar, una curiosidad que también deja una enseñanza.
Antes del Mundial, las principales casas de apuestas ubicaban a España como favorita, seguida por Francia, Inglaterra, Brasil y recién después Argentina, que pagaba entre 10 y 11 veces lo apostado.
Hoy el panorama cambió. Con Brasil eliminado, Francia pasó a ser la principal candidata (1,88 a 1), seguida por España (3,5 a 1), Argentina (4 a 1) e Inglaterra (5 a 1).
Como en la economía, los mercados y las apuestas proyectan probabilidades. Pero después aparece la realidad. Una guerra puede cambiar el rumbo de la economía mundial y un partido puede modificar todos los pronósticos. Las proyecciones orientan, pero los hechos son los que terminan definiendo la historia.