(audio) Solidaridad sobre ruedas: la familia que alimenta a casi cien personas cada noche
En tiempos donde la crisis se hace sentir con fuerza, una pareja marplatense demuestra que la empatía puede transformar realidades. Lucrecia Costa y Walter salen cada noche a recorrer las calles del centro de Mar del Plata para repartir comida caliente a personas en situación de calle, una movida solidaria que nació de un impulso profundamente espiritual y que hoy sostiene a decenas de familias.
Todo comenzó apenas un mes atrás, cuando Lucrecia tuvo un sueño que interpretó como un llamado divino para ayudar a los más necesitados. Sin dudarlo, la pareja invirtió 20.000 pesos de sus propios ahorros para armar las primeras 20 viandas. Sin embargo, la cruda realidad de las calles de la ciudad feliz superó rápidamente sus previsiones.
Hoy en día, el panorama en bancos de plaza, umbrales de supermercados y estaciones es cada vez más complejo, lo que los ha llevado a multiplicar su esfuerzo para elaborar entre 80 y 90 viandas diarias.
Lo más sorprendente de esta cruzada es que no reciben subsidios estatales ni apoyo de grandes empresas. El financiamiento sale exclusivamente del esfuerzo diario de la casa: Lucrecia costea los ingredientes con la venta de sus bordados y broches artesanales, mientras que Walter aporta las ganancias de su trabajo lavando y lustrando interiores de autos.
El resto es una verdadera cooperativa familiar, donde el padre de Lucrecia aportó las ollas grandes, su hermana colabora pelando las verduras y su madre ayuda con el embalaje de las bandejas.
Cada noche, a bordo de un Ford Fiesta blanco que ya se convirtió en un símbolo de esperanza en la zona de la avenida Independencia, las peatonales y las inmediaciones del Materno Infantil, la familia sale a repartir guisos, estofados, lentejas y polenta.
Lucrecia relata con emoción que la gente ya reconoce el vehículo a la distancia, se organiza en fila para esperarlos y reacciona con un agradecimiento que a ellos mismos los conmueve hasta las lágrimas. Entre quienes reciben el alimento no solo hay hombres adultos, sino también abuelos, adolescentes y madres con niños pequeños.
Con la mirada puesta en el futuro, el sueño de la pareja es expandir esta ayuda hacia los barrios más periféricos y vulnerables de la ciudad.
Para quienes deseen colaborar y alivianar el bolsillo de esta familia trabajadora aportando mercadería e ingredientes, pueden ponerse en contacto directo a través del número de WhatsApp 223 345-4439.
