(audio) Viajó 500 kilómetros por figuritas del Mundial y descubrió que era una estafa
El furor por el álbum y los paquetes de figuritas del Mundial continúa generando situaciones de alerta ante la aparición de oportunistas y estafadores que se aprovechan de la alta demanda y el desabastecimiento.
En las últimas horas, un comerciante bonaerense vivió una amarga experiencia al viajar desde la ciudad de Mercedes hasta Tres Arroyos, persiguiendo una oferta mayorista que resultó ser una absoluta farsa.
Braian Ojeda, quien se dedica a la compra y venta de productos desde los 16 años, detectó una publicidad en Facebook que ofrecía cajas de figuritas a un precio muy tentador de un millón cincuenta mil pesos cada una.

Ante la escasez generalizada y los elevados precios que se manejan en Capital Federal, la propuesta parecía una excelente oportunidad de negocio para abastecer a sus propios clientes, por lo que planeaba adquirir entre 10.000 y 15.000 unidades.
Para ganarse su confianza, el supuesto vendedor mantuvo un contacto fluido con Ojeda, sumándolo a un canal de WhatsApp denominado “Esmeralda Sneakers” y llegando incluso a realizar una videollamada donde le mostraba las instalaciones de un presunto local comercial.
Además, el estafador le envió una ubicación en tiempo real y una dirección física en Tres Arroyos, puntualmente en Avenida Moreno al 570, especificando que se trataba del “Piso C”.
Confiando en las pruebas visuales, pero manteniendo la cautela de no realizar ninguna transferencia de dinero por adelantado, Ojeda emprendió un largo viaje a las ocho de la noche del día anterior. Tras realizar trasbordo en Mar del Plata, el comerciante llegó a la terminal de Tres Arroyos y se dirigió inmediatamente en taxi hacia la dirección indicada.
Sin embargo, al arribar al edificio de la Mutual Dan, constató que la estructura solo contaba con los pisos A y B. Al intentar comunicarse nuevamente con el vendedor para revisar la dirección, el sospechoso leyó los mensajes, pero interrumpió todo tipo de contacto.
El damnificado recibió el apoyo de los empleados del edificio, quienes se mostraron sorprendidos y preocupados por la utilización de su dirección para fines delictivos.
Según le manifestaron a Ojeda, apenas diez minutos antes de su llegada, otro joven se había presentado en el lugar bajo la misma promesa de venta, lo que expone la existencia de una red activa de engaños en la zona.
A pesar del mal trago y de haber afrontado un gasto económico superior a los 200.000 pesos entre los pasajes de ida y vuelta, Ojeda destacó la importancia de haber resguardado el capital de sus clientes.
El comerciante decidió presentarse en una emisora de radio local y radicar la denuncia policial para alertar a la comunidad. Asimismo, difundió los datos de la cuenta bancaria utilizada por los estafadores para recibir los depósitos, la cual figura bajo el alias “Importamos.4” y está a nombre de Lorena Soledad Ramírez.