(audio) Viven hace casi 30 años en Miami y fundaron un club de fans de Lionel Messi
Miami vibra al ritmo de la Selección argentina. No solo porque es la ciudad en la que actualmente juega y vive Lionel Messi, sino porque será la sede en la que el conjunto nacional enfrentará a Cabo Verde por el pase a los octavos de final del Mundial 2026. Por estas horas, hay un grupo de hinchas que atraviesan un momento especialmente particular: son los integrantes de “Messías 305”.
Se trata de una agrupación que nació hace tres años, con la llegada de Messi al Inter Miami. “Nosotros decidimos hacerle un homenaje porque en el PSG lo habían tratado mal los hinchas. Armamos un club de fans para él con mucho amor: hay muchas familias y muchos chicos. Siempre estamos a la orden, tirando el amor que se merece”, explicó uno de los fundadores, que se llama Julio Iglesias, es argentino y vive hace 26 años en Estados Unidos, donde trabaja en el rubro de la construcción.
En la actualidad, “Messías 305” tiene unos 200 miembros estables, que van al estadio a todos los partidos del Inter Miami. Hay personas de todas las edades, provenientes no solo de la Argentina, sino también de Colombia, Bolivia, Chile y Honduras, entre otros países. El número 305 remite al código postal de la zona en la que viven los fundadores y la mascota oficial es un cocodrilo, un animal con mucha presencia en el estado de Florida.
“A Messi lo sigo desde que un amigo me dijo ‘che, vos sabés que hay un chico que la está rompiendo en el Barcelona. Fíjate que la va a romper, me dijo”. Ahí arrancamos a verlo, para ver si era verdad, y ya nunca más paramos”, contó Julio, con una sonrisa.
Hace tres años, además, los integrantes argentinos de “Messías 305” tomaron otra gran decisión: no perderse ningún partido de su ídolo en Estados Unidos, sea con su club o con la Selección. “Es para hacerle el aguante y siempre estuvo alguno de nosotros en sus partidos”, aseguraron.
Para mantener esa tradición, en la Copa América 2024 alquilaron un motorhome por 15 mil dólares. Estuvieron un mes en las rutas siguiendo a la Selección argentina, que finalmente ganaría el título en la final ante Colombia. Aunque se les rompieron varias cosas y tuvieron algunos percances con el vehículo, afirmaron: “Fue una experiencia maravillosa, muy linda”.
Entonces, los integrantes de “Messías 305” decidieron repetir durante el Mundial 2026. Aunque, esta vez, no alquilaron el motorhome: lo compraron y lo plotearon con distintas imágenes del conjunto nacional y también de la agrupación. Así, se lanzaron a la aventura. Primero fueron a Kansas City y luego a Dallas, donde el equipo jugó sus partidos de la fase de grupos. En las últimas horas volvieron a su casa en Miami, ciudad que será sede del choque ante Cabo Verde.
“Salimos en caravana, éramos más de 30 de la agrupación. En el motorhome fuimos 12”, explicó Julio, y mostró que el vehículo contaba con camas, televisor, Playstation, sillones y hasta baño y heladera. “Fue nuestro hogar por 15 días”, subrayó, acompañado de su hijo de 11 años Benjamín, la mamá del nene, Adriana, y su amigo “Mosquito”.
Aunque lo siguió a todos lados durante los últimos tres años, Julio todavía no pudo conocer en persona a Messi. Sin embargo, como presidente de su fans club en Miami, no pierde las esperanzas de hacerlo pronto.
“No tuvimos la fortuna de conocerlo a Leo. Lo vimos de muy cerquita y lo disfrutamos mucho igual, pero tratamos de no molestarlo y sabemos que él tiene muchas responsabilidades por delante. Esperamos que algún día se nos dé el sueño”, sostuvo.
Consultado sobre la expectativa que se vive en estas horas en Miami, se mostró emocionado por la posibilidad de vivir una fiesta celeste y blanca en la ciudad en la que vive hace casi tres décadas: “Sabemos que vienen muchos argentinos y los esperamos con mucho amor. Siempre somos argentinos, vivimos acá hace 26 años y lo que siempre queremos es recibir a nuestra gente”.
Julio y los integrantes de “Messías 305” siguen a su ídolo hace tres años a todos lados, y no podían dejar de estar en el partido ante Cabo Verde, justamente en la ciudad en la que viven. “Ya tenemos las entradas, un poquito caras, pero se pudieron comprar así que ahí vamos”, se ilusionaron.