(audio) El crudo balance de Ana Amat sobre el inicio de temporada en Orense
En un dialogo con LU24 cargado de sinceridad, Ana Amat, propietaria del emblemático Hotel Punta Desnudez, trazó un crudo panorama sobre la realidad del turismo en el distrito de Tres Arroyos. Tras enfrentar la peor quincena en 22 años de historia, el sector busca aire nuevo en un febrero que parece dar una tregua.
Enero: el mes que nadie quiere recordar
Para los prestadores de servicios en Orense, el comienzo del 2026 dejó cicatrices. Según Amat, la primera quincena de enero fue “desastrosa”, con niveles de ocupación inéditos para la época. “Hubo días, incluso un sábado, en los que teníamos una sola persona en el hotel”, confesó la empresaria.
Ana identificó dos factores clave que explican la vacante masiva:
La competencia de Brasil: los bajos costos en el país vecino atrajeron a quienes buscaban estadías de más de una semana.
El cambio de hábito: el turista que tradicionalmente se hospedaba 15 días ha desaparecido, siendo reemplazado por escapadas de máximo tres noches o incluso pernoctes individuales.
El repunte de febrero y el “refugio” porteño
A pesar del golpe inicial, el mes de febrero ha traído un alivio esperado. El hotel registra hoy casi un 80% de ocupación, impulsado en gran medida por el feriado de Carnaval y el encarecimiento de las opciones en el exterior.
El perfil del visitante sigue siendo mayoritariamente de Capital Federal (un 90%). “El que vive en el cemento busca lo que no tiene el resto del año: paz. Por eso eligen Orense”, explicó Amat. Sin embargo, la crisis obligó a realizar ajustes operativos: los shows nocturnos, que antes eran diarios, ahora se limitan solo a los fines de semana para reducir costos operativos.
Un destino que resiste
Punta Desnudez es hoy el único hotel sobreviviente en la villa balnearia, luego de que otros establecimientos cerraran o se convirtieran en departamentos. A pesar de los esfuerzos municipales y la organización de eventos como espectáculos de drones para atraer público, la rentabilidad sigue siendo el desafío principal.
“Estamos flotando”, resumió Amat, quien a pesar de las dificultades mantiene la calidez que la caracteriza, invitando a los locales a redescubrir la costa de su propio distrito.