Aun con la rifa y las actividades sociales suspendidas, la Sociedad Italiana mantiene el optimismo
El aislamiento preventivo obligatorio obligó a la Sociedad Italiana a posponer el lanzamiento de su tradicional Campaña de Socios, compuesta por una jugosa y exitosa rifa que afortunadamente no había sido puesta a la venta cuando comenzó este particular período, por lo que no generó las complicaciones que podrían haberse ocasionado con la venta y cobranza.

En este sentido, Nito Ciancaglini aseguró que “cuando todavía nosotros lo veíamos bastante tranquilo y lejano, nuestros familiares y contactos en Italia nos decían que teníamos que cuidarnos porque este era un tema delicado. Por eso decidimos parar la campaña, porque en definitiva el problema económico iba a ser más complicado. Nos pareció la decisión más coherente, así que estamos muy tranquilos”.
Las actividades sociales y el alquiler de salones están frenados por las disposiciones, mientras que las cinco personas que tienen relación de dependencia con la entidad permanecen en sus casas. “Todo depende de cómo se vaya desarrollando esto, pero quizá hasta el año que viene no se puedan abrir los salones, dado que lo social no es una actividad primordial. Quizá para la entidad signifique un problema económico y habrá que ver cómo se resuelve, ya que nosotros invertimos nuestros ahorros en los departamentos que son para las dos próximas campañas, de manera que la rifa iba a ser la que nos permitiera pagar los sueldos y demás gastos. Ahora tenemos los departamentos terminados y no tenemos fondos para los gastos corrientes, pero lo vamos a ir resolviendo. En otros lugares la están pasando mal, y nosotros no llegamos a darnos cuenta de lo bien que estamos”, concluyó.