Chau, “Pechito”

22 febrero, 2022

Chau, “Pechito”

En las últimas horas se conoció del fallecimiento de Arnaldo Llamas, a los 86 años.
Más allá de su actividad profesional, fue una persona muy particular cuyo apodo claramente aludía a su estructura física y su manera de caminar “sacando pecho”.
Quienes no lo conocieron bien, seguramente han tenido la impresión de que era una persona muy particular, que mantenía cierta distancia y era un fervoroso caminador por las calles de la ciudad y frecuentador de los ámbitos públicos del centro de la ciudad.
Quienes sí lo conocimos bastante, pudimos apreciar su personalidad afectuosa aunque manteniendo las formas.
Lo cierto es que, en lo estrictamente profesional, tuvo por lo menos dos actividades centrales.
Una de ellas en la estructura municipal donde por muchos años ocupó algunos cargos, no políticos, especialmente en el área contable de la comuna.
Simultáneamente tuvo una dilatada trayectoria como corrector del diario La Voz del Pueblo.
Los viejos periodistas siempre expresaron un especial reconocimiento a la capacidad de Pechito en esa función, donde era muy eficiente.
Desde 1974 participó de manera decidida en el proceso de re constitución del Sindicato de Prensa de Tres Arroyos, ocupando varios cargos en la estructura de dicho gremio.
En esa calidad también fue congresal en los plenarios de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa, en varias ocasiones.
En ese sentido acompañó decididamente el proyecto que el Sindicato local había impulsado para la instalación de un campamento de turismo de Claromecó, una iniciativa que se frustró cuando estaba totalmente encaminada.
Fue el mismo “Pechito” quien se sorprendió por una inesperada resolución de aquella Federación cancelando un proyecto que era muy ambicioso.
En esa ocasión su desazón fue importante al comprobarse que ese proyecto había sido saboteado por una, por entonces, encumbrada política local.
En definitiva con su muerte desaparece una persona especial que supo tener compromiso y eficiencia en las actividades que desarrolló.

Escribe: Omar Eduardo Alonso