Comunicado del PO: La lucha por el aborto legal
“La lucha por el aborto legal”, se titula un comunicado del Partido Obrero en el que se indica que “no es una consigna sola, abstracta. Necesitamos educación sexual para decidir, anticonceptivos gratuitos para no abortar. Y aborto legal seguro y gratuito para no morir”.
“La clandestinidad del aborto es un elemento fabuloso de disciplinamiento social sobre la mujer, que no sólo debe cargar con las dificultades del aborto, sino también con el peligro de ser criminalizada por ello.
Es fundamental ubicar que estamos discutiendo. No se trata de aborto si o aborto no. En Argentina el aborto existe, en forma clandestina. Lo que tenemos que resolver es como terminamos con los 500 mil abortos anuales en estas condiciones. Y también como se termina con las innumerables maniobras para no llevar a cabo los abortos no punibles que son los que en la actualidad son legales”, agrega.
El texto completo es el siguiente:
“En el Congreso están en debate ocho proyectos todos en favor de la despenalización o legalización del aborto. El comienzo del tratamiento parlamentario estuvo precedido por una movilización de un millón de personas en todo el país para el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, continuidad de tres años de ascenso del movimiento identificado con el reclamo de “Ni Una Menos”.
Luego de 30 años de negativa a tratar el tema, de pronunciamientos presidenciales en contra de la legalización, de profundización de los lazos confesionales del Estado, del Código Civil pactado entre Cristina y Francisco y del cajoneo del proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto por parte del gobierno kirchnerista, la mayoritaria aceptación popular que hoy se expresa en todas las encuestas es un mérito incuestionable de la movilización de las mujeres.
La legalización del derecho al aborto es fundamental en dos aspectos: el derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo, y terminar con las muertes maternas y las gravísimas consecuencias –en muchos casos irreparables-, que los abortos clandestinos producen en miles de mujeres, siendo especialmente afectadas las jóvenes y las mujeres trabajadoras y pobres.
La clandestinidad del aborto es un elemento fabuloso de disciplinamiento social sobre la mujer, que no sólo debe cargar con las dificultades del aborto, sino también con el peligro de ser criminalizada por ello.
Es fundamental ubicar que estamos discutiendo. No se trata de aborto si o aborto no. En Argentina el aborto existe, en forma clandestina. Lo que tenemos que resolver es como terminamos con los 500 mil abortos anuales en estas condiciones. Y también como se termina con las innumerables maniobras para no llevar a cabo los abortos no punibles que son los que en la actualidad son legales.
Los grupos Pro Vida o aquellos que se oponen a legalizar el aborto y argumentan estar a favor de la vida, es falso. En primer lugar, protegen y quieren perpetuar el aborto clandestino, principal causa de muerte de personas gestantes. En segundo lugar, es evidente que protegen el negocio de las clínicas privadas, y también la perpetuación de los abusos sobre niñas y jóvenes, abusos que se disimulan tras la obligación de llevar a término esos embarazos, condenando y condicionando de por vida a esas mujeres a ser víctimas toda la vida de esos abusos y sus consecuencias.
Todas las personas y las organizaciones que defendemos el derecho al aborto legal, seguro y gratuito somos defensores de la vida en todos sus términos: la vida de la mujer que debe someterse a un aborto, la de sus hijos que merecen seguir teniendo a su madre, el derecho a la maternidad que este régimen le niega también a miles de mujeres, el derecho a la vida plena sobre la base de poder decidir sobre nuestro cuerpo y nuestro destino.
No admitimos la hipocresía de los “defensores de la vida” que defienden el oscurantismo clerical.
En Tres Arroyos como en tantos otros municipios, los grupos Pro Vida o agrupaciones por el estilo, han realizado la bicicleteada o caminata del 25 de marzo “en defensa de los derechos del niño”, en sintonía con las actividades a nivel nacional (con marcado acento anti aborto), y de fuertes vínculos con la iglesia católica y evangélica, que tienen grupos o talleres donde asisten jóvenes con esa orientación.
El aborto legal no es una consigna sola, abstracta. Necesitamos educación sexual para decidir, anticonceptivos gratuitos para no abortar. Y aborto legal seguro y gratuito para no morir.
Por la separación de la iglesia del Estado, no podemos permitir a los lobbies eclesiásticos impartir educación sexual a los jóvenes.
Con la movilización popular, arrancaremos el aborto legal”.
Plenario de Trabajadoras – Partido Obrero de Tres Arroyos