Con este tapaboca, no discutí con nadie. La gente es maravillosa
Nadie discute. Es como que encuentran en mi un ser extraño, dijo a LU 24 un inspector de tránsito que le toca estar muchas horas del día controlando la entrada y salida de rodados por los principalesd accesos a la ciudad. La gente tiene onda y no he encontrado nadie que no me haya esbozado una sonrisa. Quienes pasan por los controles lo hacen por necesidad. No hay bronca ni trampitas de decir que tienen autorización para movilizarse y se van a otro lugar.
Porque desués en los otros luares, ciudades y pueblos, no los van a dejar entrar. Yo trabajo, trabajo feliz y si ayudo a alguien a sonreir, me hace bien. Igualmente ponemos de manifiesdto la rigidez cuando es necesario.