Conflicto en Medio Oriente: petróleo caro y golpe al bolsillo

4 marzo, 2026

Conflicto en Medio Oriente: petróleo caro y golpe al bolsillo

Por Contador Carlos Ordóñez

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados internacionales. Aunque estemos a miles de kilómetros, en una economía globalizada estos hechos terminan repercutiendo inevitablemente en nuestra economía cotidiana.
El primer impacto aparece en el precio del petróleo, que sube ante el temor de problemas en el suministro mundial de energía. Cuando ocurre esto, los inversores suelen refugiarse en el dólar y en los bonos de Estados Unidos, fortaleciendo la moneda norteamericana y generando mayor volatilidad en los mercados.
Para la Argentina el efecto tiene dos caras. Por un lado, el sector energético se ve beneficiado, especialmente por el desarrollo de Vaca Muerta, ya que un petróleo más caro mejora los ingresos por exportaciones y la generación de divisas.
Pero también aparece el impacto negativo: combustibles más caros presionan sobre el transporte, la logística y los costos de toda la economía, alimentando la inflación.
En el campo del sudeste bonaerense —trigo, cebada, soja y girasol— el impacto se verá en mayor volatilidad en los precios de los granos y costos de producción más altos, especialmente por el gasoil y los fletes. Esto puede achicar los márgenes del productor, aunque parte del efecto depende del tipo de cambio local.
El problema final aparece en el ciudadano de a pie. En una economía con empleo frágil y salarios golpeados por la inflación, cualquier aumento del combustible termina trasladándose a muchos productos de consumo diario.
Por eso, un conflicto que ocurre a miles de kilómetros puede terminar teniendo un efecto muy concreto en la vida cotidiana: cada vez que sube el petróleo, tarde o temprano se siente en el precio del combustible, en el transporte y también en el costo de llenar el changuito del supermercado.