Dani La Muerte: de custodiar estrellas a sobrevivir nueve balazos

6 octubre, 2025

Dani La Muerte: de custodiar estrellas a sobrevivir nueve balazos

A punto de cumplir 64 años, el guardaespaldas más famoso del país repasa una vida marcada por la lealtad, las ausencias y la violencia.
Daniel Horacio Díaz León, más conocido como Dani La Muerte, carga con un nombre que parece inventado para una película. Pero su vida, lejos de la ficción, se escribió entre disparos, viajes intempestivos y noches en vela al lado de celebridades internacionales y locales.
En diálogo con FM Ilusiones recordó “mi carrera comenzó sin manual ni academia: fue el destino el que me llevó a convertirme en guardaespaldas de Mickey Rourke, Johnny Deep, Claudia Schiffer, Susana Giménez, Marcelo Tinelli y Ricardo Fort, entre muchos otros. A cada paso, Dani repite la misma máxima: No soy matón, soy guardaespaldas”.

“En mi casa de San Isidro tengo todos los recuerdos desde fotos con famosos, el recuerdo de una infancia marcada por la carencia. La figura de mi abuela, que se privaba de comer para alimentar a sus nietos, todavía soy su brújula moral”.
Con mi trabajo enfrente lo mejor y lo peor de la fama. Con Mickey Rourke aprendí que el dinero no compra la paz, y con Ricardo Fort conocí el vértigo de un reality permanente: tres años sin descanso, aviones improvisados a Miami y miles de fans desbordando restaurantes”, mencionó.
Pero la vida al filo tuvo su precio. En 2016, un ataque a tiros en Luján me dejó al borde de la muerte: recibí nueve disparos y los médicos apenas me dieron cuatro horas de vida, pero gracias a dios Sobreviví, y volví al ruedo con bastón incluido. Ese suceso no me cambió nada, al contrario”, asegura.
Hoy, con casi 64 años, se define como un hombre solo, padre presente y guerrero de la vieja escuela. En la calle lo saludan como a un héroe popular, aunque él insiste en que su mayor capital es la lealtad, ese silencio profesional que nunca rompió, ni siquiera a cambio de dinero.
“La compañía es lo que me hace falta”, reconoció. Entre recuerdos de Fort, Tinelli y Madonna. “seguiré caminando por el barrio con Vito, mi perro, convencido de que aún tengo muchos años por delante, pienso vivir hasta los 185″, concluyó.