El CAS Fortín Machado entregó el Premio Sarmiento

16 septiembre, 2022

El CAS Fortín Machado entregó el Premio Sarmiento

En un emotivo acto desarrollado en la Sala Teatro del Centro Cultural La Estación, el Club Amistad y Servicio Fortín Machado entregó este viernes el Premio Sarmiento, reconocimiento destinado a docentes que han pasado por distintos establecimientos educativos del distrito: María del Carmen Cattáneo, María Justa Mesa, Lorenzo Hugo Albani, Laura Beloqui y Luis Patricio Ferrario (en su representación lo recibió Karina Barci, vicedirectora de la EATA).

El acto contó con el acompañamiento de autoridades educativas, directivos, funcionarios municipales, concejales, representantes nacionales de la Asociación Argentina de Clubes de Servicio, docentes, ex alumnos, que dieron el marco sumamente emotivo al evento organizado por la entidad que preside Adrián de Cicco.

Fue De Cicco precisamente el encargado de dar la bienvenida a los premiados, e indicó que “son docentes que han tenido años de trabajo, de acompañamiento a los chicos, de aconsejar y darles valores para que se formen en la vida; es el mayor reconocimiento que pueden tener, y también el de cruzarse en la calle y que se saluden.Desde la institución que hoy represento – dijo – trabajamos permanentemente por la educación, para que los chicos puedan educarse en todas las escuelas; hemos colaborado con 65 instituciones en todo el distrito. Quiero también agradecer a ustedes, porque son parte de las instituciones con las que hemos podido colaborar”. También consideró “muy importante que familiares y amigos estén acompañando”.

Seguidamente, Andrea Larrieu Lacoste, integrante del CAS leyó aspectos de la vida de Sarmiento, y posteriormente se efectivizó la entrega a cada uno de los galardonados, quienes hicieron uso de la palabra y recordaron aspectos de su vida en las aulas, como docentes y luego directivos, en algunos casos.

Testimonios

Cattáneo: “agradezco en nombre de todos los docentes”
La primera en recibir un premio fue María del Carmen Cattáneo, quien empezó con la docencia en 1959 en Micaela Cascallares en la Escuela Laínez Nº 67 hasta que se fusionó con la Escuela Nº 6, allí ejerció como docente de grado, luego fue directora hasta que se jubiló.
“Agradezco mucho a los integrantes de este club que me hayan invitado y acepto esta invitación en nombre de todos los docentes y representando principalmente a mis compañeros de Cascallares”, expresó.

Mesa: “Gracias a la vida y a Dios por permitirme cumplir mi vocación”
Luego, fue el turno de María Justa Mesa, que fue docente de grado en el Colegio Nuestra Señora de Luján, posteriormente docente, vicedirectora y directora del Colegio Manuel Belgrano. Al jubilarse continuó su labor como asesora pedagógica del nivel primario al trasladar el Colegio Manuel Belgrano al predio de la Escuela Agropecuaria. En los últimos años, de 2015 a 2017, colaboró con la Biblioteca Meister dando clases de apoyo escolar. Fue ideóloga del grupo Las abuelas cuentan cuentos. Luego, junto con dos amigas, colaboran con el Jardín 912.
“Pienso que hay muchas docentes que tal vez lo merecerían más que yo, pero solamente tengo en el alma la palabra gracias porque la vida y dios me permitieron cumplir con mi vocación, yo creo que nací para enseña, amo enseñar”, sostuvo al recibir el reconocimiento.

Albani: “he sido signado por los cambios más importantes en la educación técnica”
En tercer lugar, Lorenzo Hugo Albani recibió la mención y dijo: “Considero que, en toda mi trayectoria, desde alumno hasta director, he sido asignado por los cambios más importantes que se produjeron en la educación técnica a nivel nacional”.
“Siendo director de la Escuela Técnica, en mi primer año de función, se produce el éxodo masivo de la mayoría de los maestros del taller de la escuela porque con una resolución del presidente Menem todos aquellos docentes que tuvieran 60 años debían jubilarse”, agregó.
Finalmente, Albani indicó: “En el 2005 vinieron las épocas más felices bajo el gobierno de Néstor Kirchner, se sanciona y promulga la Ley 26.058, Ley Nacional de educación técnico profesional. Ahí empezaron a tener un financiamiento a través de dicha ley. Eso fue el proceso más virtuoso de los últimos años y con la implementación de esta ley, las escuelas técnicas pasaron a tener de 6 años a 7 años”.

Beloqui: del “Cascabelito” a Tres Arroyos
A continuación, recibió el reconocimiento, Laura Esther Beloqui, que sostuvo: “tengo la mitad de mi carrera en San Francisco, donde nací, me crie, formé mi familia y trabajé 14 años en el Jardín Cascabelito. Como toda comunidad chica trabajábamos codo a codo con todas las familias, llegamos a formar un museo regional, hicimos una huerta en la parte de atrás del jardín y las mamás nos ayudaban”.
Luego se mudó a Tres Arroyos, donde daba clases en dos escuelas privadas y dos del Estado, “siempre me interesó trabajar con otros, porque los docentes especiales somos medios solitarios, el de educación física, el de música, da la clase y se va a otra escuela”, añadió.
“En canciones agrupaba contenidos de las áreas lengua, ciencias sociales, naturales y matemáticas con el área de música, ese fue mi pequeño aporte a la educación, poder integrar todas las áreas con música”, concluyó.

Barci recibió en nombre de Ferrario
Por último, Karina Barci, vicedirectora del nivel primario de la Escuela Agropecuaria, recibió la distinción en nombre de Luis Patricio Ferrario, ya que no pudo presentarse por una cirugía programada, y contó que Patricio “empezó a dar clases un 11 de septiembre de 1978. Fue más de 30 años director de la Escuela Agropecuaria de Tres Arroyos, un proyecto educativo local que el año que viene cumple 40 años”.
“Si yo tuviera que decir algo de Patricio, destacaría su generosidad, porque hay que ser muy generoso para compartir el saber, la experiencia, el conocimiento con otros, así que, en nombre de él, agradezco este reconocimiento”, finalizó.
Para finalizar, Ceferino Carrera y Marcela Palmieri entonaron el “Himno a Sarmiento” y luego integrantes del Coro de alumnos del Colegio Holandés cantaron la canción “Señorita”.

Para finalizar, Ceferino Carrera y Marcela Palmieri entonaron el “Himno a Sarmiento” y luego integrantes del Coro de alumnos del Colegio Holandés cantaron la canción “Señorita”.